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Volver a vivir aquella Epopeya
Por
Ricardo Luque (Corresponsal Rosario)
La
Asociación Cultural Sanmartiniana Cuna de la Bandera
recrea todos los años la expedición del Libertador;
concurren unos 100 estudiantes que después transmiten
su experiencia en las escuelas.
ROSARIO.-
Desde hace tres años, la Asociación Cultural
Sanmartiniana Cuna de la Bandera organiza al comenzar el
verano una expedición que, integrada por un centenar de
estudiantes secundarios y universitarios, cruza la
cordillera de los Andes a lomo de burro, para evocar la
gesta libertadora del General José de San Martín, hazaña
concretada en enero de 1817.
"La
idea es irradiar el espíritu sanmartiniano a todo el
pueblo argentino", explicó a LA NACION el teniente
coronel Víctor Hugo Rodríguez, titular de la entidad
organizadora y mentor del emprendimiento que este año
se constituyó en la primera actividad del Instituto
Nacional Sanmartiniano por el 150° aniversario de la
muerte del Libertador.
"Es
un proyecto pedagógico y cultural que intenta enseñar
a los jóvenes la historia grande de la Argentina de una
manera que puedan realmente disfrutarla: viviéndola y
sintiéndola en los mismos lugares donde sucedieron los
hechos históricos", señaló Rodríguez.
"El
cruce de la cordillera de los Andes por el Ejército
libertador fue uno de los hechos más relevantes de
nuestra historia – siguió -, y revivirlo haciendo el
mismo recorrido que siguió el General San Martín,
viendo las dificultades que tuvo que enfrentar, da una
idea de la convicción y el coraje con que los héroes
de la patria defendieron sus ideales."
En
sus tres primeras ediciones la expedición estuvo
formada por un centenar de personas, hombres y mujeres,
mayores de 15 años que, para poder tomar parte del
proyecto, debieron pasar pruebas físicas y médicas -
el trayecto en mula a través de la cordillera es muy
exigente -, además de demostrar tener conocimientos e
interés en la gesta sanmartiniana.
El
cruce se realizó por el paso de Uspallata, el más
amable de los seis senderos por los que el Ejército
Libertador atravesó la cadena montañosa, desde la
ciudad de Mendoza hasta el Cristo Redentor, ubicado a
4200 metros de altura. Durante diez días, la mitad de
los que demandó a las tropas del general San Martín el
trayecto, se cubirieron 240 kilómetros.
Este
año la expedición ofreció un atractivo extra, ya que
contó con el apoyo de una estación móvil satelital,
cedida por la Comisión Nacional de Comunicaciones. Ello
permitió relatar las distintas experiencias que se
fueron viviendo vía Internet. "La gente podía
seguir lo que hacíamos día a día, fue una experiencia
increíble, por lo inmediato de la difusión", se
entusiasmó Rodríguez.
Los
objetivos, fundamentos y pormenores del proyecto están
detallados en el portal de la asociación ( http://www.crucedelosandes.com.ar
).
También,
puede seguirse el recorrido a través de mapas, fotos y
comentarios de los expedicionarios y compararlo con la
gesta histórica, con artículos y reflexiones de
historiadores que están disponibles en la página Web.
Si
bien la figura del General San Martín fue la fuente de
inspiración que movió a la Asociación Sanmartiniana
Cuna de la Bandera a promover la recreación del cruce
de los Andes, la decisión fue impulsada también al
advertir la distancia enorme que existe hoy entre los
valores de los héroes de la patria y los que muestra la
juvendud.
"En
las charlas que daba me encontré con una sorpresa: los
auditorios se llenaban, pero de personas mayores",
recordó Rodríguez, y continuó: "La pregunta
surgió de inmediato:
¿Qué
pasa, a los jóvenes no les interesa la historia?
La
respuesta fue negativa, pero no desalentadora... Cómo
les va a interesar la historia si apenas la conocen y se
la cuentan de una manera poco entretenida", afirmó
Rodríguez, y siguió adelante: "Decidimos que los
participantes de la expedición tenían que ser jóvenes,
para que vivan la experiencia, se la transmitieran a sus
amigos y dieran, sin darse cuenta, una lección de
historia."

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