Las 6 expediciones militares
Como
es sabido, fueron seis las rutas de invasión, dos
primarias y cuatro secundarias. El grueso del ejército
o columna de Soler tomó la ruta llamada corrientemente
de Los Patos. Abrió la marcha desde el Plumerillo el 19
de enero, tomó por Jagüel, Yalguaraz, Río de los
Patos, salvó el alto cordón del Espinacito por el paso
homónimo, situado a 5.000 metros. El 2 de febrero inició
el paso de la cadena limítrofe por el Paso de las
Llaretas. Esta columna tropezó con las mayores
dificultades, pues fue preciso escalar cuatro
cordilleras. La división de Las Heras siguió por el
camino llamado de Uspallata y el valle del río Mendoza;
tras de librar las acciones parciales de Picheuta y
Potrerillos atravesó el cordón limítrofe por los
pasos de Bermejo e Iglesias el día 1º de febrero.
El
8, dando curso a las precisas instrucciones recibidas
Las Heras entraba triunfante en Santa Rosa, quedando
establecida, en la misma fecha, la reunión con la
división principal que el día anterior había salido
victoriosa en la acción de Las Coimas.
Para
operar contra la provincia de Coquimbo, partió de
Mendoza un destacamento a las órdenes del teniente
coronel Cabot, en San Juan fue reforzado con una partida
de ochenta milicianos.
La
división de Cabot, tomó por Talacasto, Pismanta y
escaló la mole andina por el Paso de Guana. Luego de
promover la insurrección en aquella región trasandina
y arrollar a sus oponentes, el 15 de febrero entraba
triunfante en Coquimbo.
Por
el extremo norte, el ejército de Belgrano cooperó,
destacando un contingente de ochenta milicianos y
cincuenta infantes dirigidos por Zelada y Dávila.
El
5 de enero salieron de Guandacol, desde donde pasaron a
Laguna Brava, efectuando la travesía de la cordillera
principal por el Paso de Come-Caballos; sorprendiendo a
las avanzadas realistas, el 13 de febrero, Copiapó caía
en poder de los patriotas.
Con
un pequeño contingente, el capitán Lemos debía
invadir por el camino del Portillo; sus instrucciones le
prevenían "proporcionar las marchas en términos
que el 4 de febrero antes de romper el día, quede
sorprendida la guardia de San Gabriel, en el camino del
Portillo", y era su objeto "hacer entender al
enemigo que todo el ejército marcha por el
Portillo".
Salvado
este paso, practicó el cruce por la cordillera por el
boquete de Piuquenes; las malas condiciones del tiempo
le impidieron copar la fuerza enemiga, cual era su propósito
y así ésta pudo escapar. Posteriormente, Lemos se
reunió con el resto del ejército.
Finalmente,
por el Paso del Planchón pasó la fuerza del teniente
coronel Freire, quien partió el 14 de enero de Mendoza,
siguió por el camino de Luján, San Carlos y San
Rafael, llegando el 1º de febrero al paso del Planchón
por el que franqueó la cordillera.

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