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De regreso a casa
Queridos amigos:
Como digo en mi titulo de regreso a casa, pero todavia,
con la sensacion, con la magia en cada uno de nosotros,
de que mañana, muy temprano, despues del desayuno, y,
con un sol hermoso y radiante, nos encontraremos en el
corral, cada uno respondiendo al llamado del jefe de
patrulla, y sintiendo el apoyo y el resguardo del angel
protector, nuestros queridos y apreciados soldados del
Ejercito Argentino. Aun es dificil despertar y poder
separar lo vivido en estos dias, con el empezar de
nuevo, en nuestras actividades normales, ir a la
oficina, al taller, a cada uno de nuestros puestos
normales de trabajo, como olvidar todas esas horas
vividas, con esa gran intensidad de energia, emocion,
sacrificio, si sacrificio, de haber visto, y
sorprenderse con la gran entrega de cada uno de
nosotros, ver mujeres que a nuestros ojos, que pueden
ser nuestras madres, y estan cabalgando a la par nuestra
(los varones) fisicamente mas preparados (teoria echada
a tierra) para esta empresa, verlas colocar monturas al
alba, verlas cinchar, es impresionante escuchar sus
voces de mando hacia las nobles bestias y estas
sometidas a ellas, ver a nuestros varones mayores,
ejemplos de no rendirse, ni de quejarse por la dura
jornada, el calor, la tierra, realmente conductas dignas
de los soldados de un gran general. Toda esta vivencia
aun esta latente, corre al galope en nuestro pecho y no
para a descansar, y es por que lo disfrutamos,
disfrutamos de esta entrega, porque asi aprendimos que
lo hicieron aquellos gloriosos soldados, y como lo
nuestro fue emular esos sentimientos, lo logramos,
podemos sentir que no hay cansancio y si fueramos
convocados, ahi estariamos por el amor que sentimos por
nuestra patria. Tal vez algun mañana creamos que
volveremos a ser normales (???), o que nuestras cosas
normales no nos permitiran recordar, y solo sera el
recuerdo de un momento lindo, y que lo vivido fue
hermoso, pero la vida continua, y que hay otras cosas
cotidianas que atender. Pero nos equivocamos, no. no
sera asi porque cada vez, que escuchemos un galope, que
veamos a alguien a caballo, que veamos una montaña
lejana, en la TV, o una foto, o en una revista, que
veamos un arbol solitario en la llanura, o escuchemos el
correr de un rio, o simplemente veamos una polvareda
levantada por el viento, nos veremos ahi subiendo esos
picos detras de gloriosos granaderos y de un glorioso
general.
Viva la Patria.
Manuel Fernando Costas
Llego la hora de que escriba yo
Llegó la hora de que escriba yo. Desde que llegué hasta
hoy (23/01/07) no había sentido nada.
El cruce era como
un punto en mi vida. Anoche, charlando con otro
expedicionario -Juan Pablo Pagani- me di cuenta que
tenia una inquietud sofocante, tanto que se convertía en
miedo. Tenia MIEDO de que con el paso del tiempo me
olvidase de lo que viví en los Andes.
Hoy, leyendo un
mail que mi papa Osvaldo mandó a los expedicionarios, me
di cuenta de que lo que hasta hoy sentía era solo un
gran shock. No se imaginan el alivio que me dio en el
ALMA leer eso y llorar DESCONSOLADAMENTE - como me está
ocurriendo en este momento-. Fue un desahogo porque me
di cuenta de que esto NO LO VOY A OLVIDAR JAMAS. Cada
momento, cada lugar, cada aroma, cada gesto, cada
mirada, cada charla, cada pisada, cada huella...está
grabada a FUEGO en mi memoria.
De TODOS me llevo un recuerdo. Más allá del mayor
acercamiento con unos, sólo el cruce de palabras con
otros... cada uno esta en mí.
Capítulo especial se merecen los vaqueanos. Parecen que
la misma montaña los ha parido y crecieron como retoño
enmarañado de esos arbustos espinosos. Son tan propios
del cerro como las nieves eternas mismas. Otro aspecto a
resaltar son los caballos que montaban estos
“centauros”. Es algo en que me fijé detalladamente
porque se de la fidelidad, la docilidad, la magia, el
amor, y la entrega que tienen estos animales....los
miraba y me acordaba de mi “lobo”...pensaba en la
grandeza INCOMPARABLE de los caballos, en como responden
fielmente a sus dueños. Son otros de los héroes de los
Andes.
Como olvidar esas noches de “Grampon”... era el cierre
de la noche: nostálgica para unos, agotadora para otros.
Imperecederas y maravillosas para mí. Como olvidar a la
tía Marce en el piso de arriba, charlando con sus
sobrinas, a los soldados bailando como la ultima vez,
Gastón y Mari gastando la pista y alguno que otro
jugando al ping-pong.
Delgado: nuestro jefe de patrulla...pobre hombre...creo
que se merece un monumento (y al lado del General). El
día que internamente nos pusimos de acuerdo para
ayudarnos ente nosotros y aliviarle un poco el trabajo,
fue el día que más lo necesitamos. El que primero nos
llamaba por patrulla, después por apellido, después por
nombre y finalmente – como los grandes amigos- con
afectuosos diminutivos.
Otro personaje: Quique Castillo: esa cara tan simpática,
difícil de confundir. Tengo muy presentes dos de las
cosas que me dijo:
- Cuando me vio llorar, dejó que se me calmara la
angustia como lo haría un padre y me dijo: una mujer que
llora sola, es porque tiene un corazón muy grande
- Ahora tengo un amigo: tu papá, y recién le dije que el
mejor recuerdo que me llevo del Cruce son tus lagrimas.
Otro de los mejores recuerdos que tengo en el alma es en
Polvaredas. Fui la primera que me levanté. Agarre mi
cepillo de dientes y me tome el lujo de cepillarme los
dientes (aunque suene gracioso) mirando el contaste
entre el amanecer, el misterio de la montaña, sentada en
el mástil y la bandera de mi patria, de mi país, ese,
ese que quiero tanto, ese que amo; flameando sobre mis
hombros.
El momento que tuvimos con Delgado, en que charlamos
dejando que la columna avance para que el polvo no
enturbie nuestros ojos. Pizarro....Pizarro...tan serio
en la marcha, pero tan civil como nosotros en la cantina
o en el fogón. Esa ultima noche - en la que dormí solo
cuarenta minutos para “decir” que dormí- estaba ya muy
cansada, él me saco a bailar...como decirle que no.
Después me saco a bailar Agustín el hijo de ese cocinero
que bajó del cielo para nosotros; tan buen
cantante...como su pichón guitarrista.
Otro amanecer mágico fue en el Regimiento de Puente del
Inca. Nuevamente fui la primera en levantarme –se darán
cuanta que es el momento que más disfruto del día-
prepare mi alforja y bajé más rápido que nunca esas
interminables escaleras, abrí la puerta, descendí los
cuatro escalones y me encontré de frente a las
estrellas, todavía remolonas sin querer irse, la montaña
acostumbrada a su soberbia imponencia y nuevamente el
majestuoso mástil con nuestra Enseña. Sentir ese frío
escalofriante que penetraba en mi cuerpo, fue un bálsamo
inmejorable. Y nuevamente inspirar y sentirlo. Otro
momento MIO.
Algo gracioso: ¿Y el aroma a rabanito? Alguno debe
acordarse de ese comentario que lo hice en más de una
oportunidad. Yo sentía ese perfume y no en un solo
lugar. Algo extraño.
Se que el reloj corre. No me percato de hace cuánto
tiempo estoy acá sentada. No me interesa. Me di cuenta
de que el péndulo de la “mole de piedra” es otro, perece
que estamos estacionados en el tiempo, parece nunca
aparecer el albor... parpadeas... y ya el febo esta en
el oeste. Cosas curiosas. Sé que fui desordenada
cronológicamente en este relato, tampoco me
importa...ustedes sabrán comprender, les debe pasar lo
mismo, salen flashes y los contamos.
Esos momentos complices....”los vagos del vagón” je! Que
suit se armaron en Polvaredas!...y tomando mates con dos
termos, todavía no sé porque. La cuestión es que cada
uno que pasaba quedaba dentro del grupo tomándose un
amargo y otro y otro “para el estribo”. A la tarde
algunos valientes se fueron a pegar un chapuzón en el
Río. A la noche...se acuerdan Gastón y Noe?? –que
todavía no entienden como me reía y lloraba a la vez-
ese ataque de llanto que me esperaba agazapado y me
encontró.... momentos antes Juan Sanabria pasó con ese
termito lleno de caña.... vale aclarar que mi llanto no
fue por eso Hay alguien más que sabia porque era ese
llanto.
Mi “almanaque” de Juanpi; la siesta de Esteban en la
charla de historia en Canotas; el grupo de realitas de
Picheuta (parecíamos los duendes de Papá Noel); Chu
llevando del cabestro a su mujer de vuelta del Cristo;
alguien –que no recuerdo quien- por confusión me
pregunto si era mi cumpleaños porque Mariela me dijo:
¡Feliz CumBRe!; la bandera de mi provincia con la que
casi me vuelo por el viento; las bocas blancas por la
protección solar; la búsqueda femenina y desesperada de
un baño; las empanadas y el pisco de los chilenos; las
pasas con chocolate antes del desayuno; las
confundidoras calles de los RIM; el colectivo que se
paro en subida tres veces; las antorchas atrás de la
banda militar; los apodos de cada uno; las “frases
celebres” leídas en la ultima cena; las lagrimas de
Laura extrañando a su Agu; las historias de amor que
fuimos “recolectando”; la imagen de Sebastián Azzarelo
con la Bandera de los Andes que tanta emoción me
produjo; la “pitufina”; los “viva la patria” sucesivos y
permanentes de Gladis Rosales; la clase de “Penitentes”
de Maru Couvert; la piedrita fresca en la que nos
recostamos con Gonzalo Fernández mientras las banderas
se nos caían encima; las charlas en francés con Gastón
durante la marcha; los lentes top de Diego KiskKo; el
poncho mejicano de Albareque que me presto en Agua de la
Cueva cuando me estaba congelando; escuchar la charla
entre dos tonaditas muy graciosas: la de el “Tucu” (M.F.
Costas) y la de Ramon Moreira; la serenidad de Nestor Di
Franco (y no en bloque); la “vinchita” de Ema Dubini;
los ronquidos de Sebas; el “pita-pita” de Normita; el
sombrero de Javi Bilbao; la simpatía de Cinta Casares y
Mari S.A; el botiquín de Cacu (la mejor farmacia no
tenia todo lo que ella si), los uniformes de los chicos
de la Escuela de Policia de la Provincia de Santa Fe, el
sombrerito español de Georgi....toda esta lista de
recuerdos es solo una parte de lo que ahora me di cuenta
que guarda mi mente.
Mi familia me supo enseñar el valor de la naturaleza, de
las cosas que nos rodean, de lo que cada uno con su
esfuerzo consigue. Soy una persona que amo mi país, la
historia, los paisajes. Pero hay algo que muy dentro mío
tengo. Es una receta, una de las mejores por cierto: la
mezcla fantástica entre historia, tradición, bandera,
amanecer, flora, fauna, amigos, familia, bromas,
miradas, gestos, charlas. Es un amasijo –como dije
fantástico- porque si bien cada uno de nosotros tuvimos
los mismos ingredientes para prepararlo, ninguno, pero
estoy segura de que ninguno, es igual al otro. Con esta
metáfora me refiero a que todos vivimos las mismas
cosas, pero cada uno las capto de manera diferente.
Lo únicos que sale de mí en este momento son cuatro
cosas: recuerdos, palabra, llantos y suspiros.
Por ultimo, volviendo al inicio, puedo concluir que
miedo al olvido no debo tener, es más, ya no lo tengo.
Como dijo M.F. Costas en su carta: con cada árbol, cada
montaña, cada nube de polvo nos vamos a transportar a
ese momento y ese lugar que nada ni nadie superará EL
CRUCE A LOS ANDES EN LOMO DE MULA.
Sepan que los quiero profundamente.
Paula Tamagno
Amigo Claudio, en respuesta a tu mensaje de saludo por
mi cumple (6 de enero) te hice el comentario que al otro
día partía hacía Mendoza a realizar el cruce de los
andes a lomo de mula, inmediatamente me pediste que te
hiciera un comentario a mi regreso, es por ello que
cumplo con tu pedido:
El cruce de Los Andes a lomo de Mula es parte de un
proyecto pedagógico que tiene por objetivo difundir la
vida, obra y valores del Gral San Martín.
La Asociación SanMartiniana 'Cuna de la Bandera' trabaja
todo el año para la concreción de este proyecto (acá en
Bs As dicta cursos en la Casa de Gran Bourg), por lo
gral se inscriben más de 5000 personas con intenciones
de realizar la travesía, pero solo 70 realizarán la
cabalgata. Este ha sido el Noveno Cruce.
Ahora hecha la introducción te cuento directamente de
que se trata: el proyecto toma forma con gente de todo
el país, a los cuales se los reune jueves por medio y se
los sumerge en la vida de nuestro Héroe, ¿ quien no ha
soñado con el cruce de los andes cada vez que nos
hablaban de San Martín ?, en fin, la cosa es que nos
vamos haciendo amigos durante algunos meses y convivimos
experiencias en distintas zonas del país para ir
aclimatándonos a lo que nos esperará en la travesía.
El proyecto culmina con el Cruce en el mes de Enero
(mismo mes en que cruzo el Gral y sus Granaderos), la
intención es rendirle homenaje a esos patriotas que
dieron su vida por la independencia de América, y para
ello se imita con cartografía de esa fecha los caminos
utilizados, se trata de vivir la experiencia de igual
forma, es por ello que se duerme bajo las estrellas
arriba de estos montes magníficos (solo en bolsa de
dormir sin carpa), transitar por los mismos senderos y
precipicios y así llegar desde El Plumerillo hasta el
Cristo Redentor lugar donde nos reunimos a efectuar la
ceremonia final.
Brevemente te explico como se logra:
Apoyo Logístico:
El viaje se logra gracias a el apoyo del Ejército
Argentino, del Regimiento de Infantería de Montaña 16 y
del R. de Cazadores de Alta Montaña 8, ellos son los que
proveen las Mulas, los vaqueanos, el camión Unimog de
ambulancia, los alimentos, un helicóptero, motos todo
terreno, más un total de 40 oficiales y suboficiales que
nos brindaron soporte en todo el cruce.
Quiero aclararte que todos los civiles hemos advertido
con gran sorpresa la predisposición por enseñarnos por
parte de los militares para que aprendamos a manejarnos
con soltura en ese ambiente tan inóspito, en esa
geografía difícil y desconocida, de allí que se logra
una comunión de ideales y objetivos que finaliza con la
obtención de grandes amistades entre civiles y verdes
tal como ellos dicen.
El Ejército oficia de guía y se hace cargo de la
seguridad, aunque no se interpone entre la naturaleza y
los sentimientos a los efectos de que cada uno pueda
experimentar lo suyo.
Un día en el cruce:
Nos despertamos muy temprano, cerca de las 6 de la
madrugada, luego de desayunar nos unimos con las mulas
para prepararlas para la travesía del día, todos los
días hay clases de historia por parte de historiadores
Argentinos reconocidos los que nos van relatando que fué
lo que aconteció en aquel entonces en cada uno de estos
lugares, las batallas, los pensamientos, los hombres,
sus valores y sus actos.
Almorzamos con una vianda bien provista en donde se
pueda y al atardecer siempre se llega al objetivo con
gran cansancio, y es por ello que nos esperan nuestros
amigos con un buen plato de comida, luego le sigue el
fogón (historias, canciones y bromas más las anécdotas
del día) para luego finalizar durmiendo en un hotel de 1
millón de estrellas !!!
El Camino:
Comienza el viaje en Plumerillo (lugar donde San Martín
creó el ejército de Los Andes), continúa en Estancia La
Canota, Cueva de Agua, Uspallata, Picheuta, Polvaredas,
Puente de Inca, Cuevas y Cristo Redentor
Mi experiencia en forma brevísima:
Viaje con Ivana, mi hija de 15 años, juntos fuimos con
grandes expectativas pero la verdad es que han sido
superadas, el viaje ha sido magnífico, el paisaje
exhuberante, las sensaciones son a cada momento y la
experiencia es única e irremplazable.
A partir de hoy se terminaron los héroes de hojalata o
de papel, los del cine quedarán para otros, a nosotros
nos sobran tipos de verdad que se la jugaron para que
hoy disfrutemos todos nosotros de nuestra libertad.
Claudio, se que es medio largo lo que escribí, pero me
quedo cortísimo, vos que sos un tipo que te gustan las
aventuras no deberías de perderte esta, te lo dice un
personaje que es Expedicionario San Martiniano,
integrante de la asociación y Argentino hasta la médula.
Entiendo que lo harías porque te gusta la exigencia
física, pero luego de concretarlo tus sentimientos
cambiarán para siempre debido a que estarías forjado de
una forma diferente.
Ojalá que transcribas todo en una nota tal como lo
escribí, si bien pueden ver la experiencia por canal 9
quisiera que lean lo que siento.
Haré lo posible para que te inviten para el´10 mo cruce,
vos llegas a más de 15 mil personas y es lo que se
busca, el efecto multiplicador para intentar de a poco
recuperar los valores Argentinos.
Un fuerte abrazo
Ruben
Siempre desde la Pampa
saben venir éstas voces serenas cómo vientos llenos
de Patria Viva. Claro que sí amigo del alma, éste es
nuestro tiempo de responsabilidades y no tenemos
excusas para dejar de tomar la tacuara y ahora en
paz continuar la lucha por la defensa de los valores
y principios que los huesos sagrados de los hijos de
ésta bendita tierra argentina mantienen enhiesta aún
desde sus tumbas en la turba malvinera ó en las
rocas del andes ó en los mares peruanos y en los
llanos de Quito.
No hay opción, hay que
seguir con los que tenemos y hacer lo que podamos.
Los testimonios se levantan ó se dejan por comodidad
ó cobardía, las banderas también.
Al gaucho, el soldado y
el ciudadano, todos uno y trino, que forjaron éstas
tierras , nadie nada les regaló , todo lo tuvieron
que arrancar al enemigo de adentro y de afuera.
Nos quieren hacer creer
que los tiempos, la mundialización, internet y los
medios han hecho desaparecer el sentido nacional
del hombre, algunas tierras del globo hoy gritan y
pelean para rescatar su libertad avasallada y
mancillada.
Igual que los cuyanos
de entonces ó la defensa de Malvinas.
Mientras tanto sigamos
nosotros en nuestro sendero que poca cosa no es, el
gaucho calienta la pava despacito, casi entre las
pocas brasas y a veces en las cenizas, buen mate el
del gaucho.
Mañana en el Campo de la
Gloria volveremos a serpentear nuestras ideas y nos
seguirán copiando y mejorando, eso es lo que
queremos, porque lo nuestro es servir a la causa
nacional y católica. Debemos sembrar y que la Patria
coseche para su bien y el de los que vienen atrás .
Un abrazo en MALVINAS y
gracias por tus vientos frescos
Desde aquí, desde el medio de la pampa, que tantos
mártires tiene bajo su suelo, los estaremos acompañando
en una galope mágico y sagrado a quienes sin pensarlo
siquiera, escribían con sangre el capitulo mas glorioso
de ese libro llamado Identidad Nacional.
Todos estarán presente.
Desde una atalaya celestial estarán atentos y observando
Bermúdez y Cabral, Giachino y Cisneros, Favaloro y
Atahualpa, Juan Manuel y Facundo, Juana y Don Martín, el
ciudadano soldado y el soldado ciudadano. Los vivos y
los que ya no están físicamente, los que amaron
fervientemente este suelo acompañaran a cada jinete, en
este renovado galope.
Sabe una cosa, Chuly querido, en ese momento la tierra
renacerá.
Porque ella vuelve al bautismo original en cada trote,
en cada flauta andina, en cada vidalita, vuelve a nacer
en cada erque solitario y en cada guitarra matrera.
Será porque la tierra es tan humilde que no entiende de
olvido, porque tampoco comprende, pero perdona, a
quienes les da la espalda, porque tiene la fuerza y la
templanza para seguir dando posibilidades y una nueva
oportunidad, porque la tierra agredida se restaura y es
sanada en cada galope evocado, en cada marcha a los
Andes, en cada rezo o plegaria de los chamanes
sobrevivientes.
Creo humildemente que la Patria como Malvinas es una
CODA que aun no termina. Porque sabe una cosa, aun la
banda sigue tocando y nosotros somos esos músicos que se
niegan a concluir tan hermosa sinfonía.
Un abrazo, querido amigo, un abrazo con mucha Patria en
las manos.
Un cariño de Gianluca, Gaetano y Yanina.
Siempre estarán presente
CURRAHEE!!!
Gastón
Chuly querido, me convoca a escribirle el tiempo sin
comunicación y las ganas de retomar el contacto. Se que
esta muy ocupado en la labor cotidiana del trabajo
diario, solo pretendo robarle unos minutos para hcerle
llegar mis saludos y el afecto de mi familia.
Espero se encuentre muy bien, gozando de buena salud al
igual que todos los suyos.
Por aquí, volcado a la profunda vocacion del
descubrimiento, del saber como eran los que se fueron,
que hicieron por los que vinieron.
Cuando no alcanzan las palabras, cuando las frases estan
demas, solo queda refleccionar sobre lo que hicieron
esos baluartes, muchos de ellos sin bronce, muchos de
ellos desconocidos y olvidados. Extraerlos del pasado
nos hace fuertes, nos marca el camino y nos hace mejorar
como personas.
Soy de aquellos que no admiran a la estrella de futbol
europeo, ni envidia las lujosas mansiones de los Cayos
de la Florida. Mi admiracion vuela y radica en aquellos
que se desvelaron por una patria en formacion y
crecimiento, los que sostuvieron el honor y dignidad de
una raza, los anónimos que marcharon por la calles de
Puerto Argentino a ocupar esas elevaciones que dominan
el trozo de tierra que mas quiero en el mundo.
Por eso querido amigo, mi corazon y mi alma se quedaron
aferrados a esas piedras de Picheuta y a esos
pricipicios del Portillo, por eso querido amigo a veses
cierro los ojos y viajo a ese invierno de 1982, por eso
querido amigo mi sentimiento quedo para siempre unido a
esa gente linda que forma mi querida “Sanmartiniana”, y
finalmente es por eso querido amigo, que esporadicamente
llega alguna carta desde el Sur.
Chuly, no lo molesto mas, solo le digo que los queremos
mucho, que nuestro cariño que aquí le envío, sea
extensivo a todos los que colaboran y trabajan en forma
desinteresada por el bien de esa, mi querida institucion,
que descansa en ese nucleo duro… su corazón y su garra.
Un abrazo a todos. El afecto es permanente y el cariño
es el mismo de aquel dia que baje por primera vez del
colectivo y pise tierra rosarina.
Mis saludos y reverencias, lebanto la mirada hacia el
cielo y en ella le pido al Creador que alguna vez me
permita repetir ese hermoso sueño de estar nuevamente
con ustedes.
Chuly, viejo guerrero, amigazo del alma, le mando un
fuerte abrazo y en ese abrazo le dejo el mas lindo
sentimiento de admiracion y respeto.
Con el aprecio y afecto de siempre…Desde Puan, Cambio y
fuera.
Un saludo de Yani y los chinitos. (Los queremos
muchisimo)
Gastón
Cruce de los Andes
Un valioso aporte a la construcción de la identidad
nacional
“De todos los sentimientos humanos, ninguno es más
natural que el amor por la aldea ,el valle o la barriada
en que vivimos...habla de nuestros recuerdos más
íntimos...estremece nuestras emociones más hondas...todo
lo suyo lo sentimos nuestro en alguna medida y nos
parece también que de algún modo le pertenecemos, como
la hoja a la rama.
Ningún concepto político determina este sentimiento
natural...Es amor vivido y viviente ,compenetración del
hombre con su medio .No tiene símbolos racionales, ni
los necesita ,su fuerza moral es más honda ,tiene raíces
en el corazón”.
José Ingenieros(médico y escritor argentino,1877-1925)
-Fragmento de su obra Las Fuerzas Morales-
En medio de una cultura globalizada e impersonal
atreverse con Proyectos de gran envergadura a nivel
histórico-cultural parece que se situara fuera de época.
Tal es el caso del emprendimiento que la Asociación
Cultural Sanmartiniana “Cuna de la Bandera”de Rosario,
año tras año lleva adelante con el esfuerzo que ello
representa y es el “ cruce de los Andes a lomo de
mula”,culminando hace pocos días la octava edición
,realizado entre el 15 y el 24 de enero.
Solemos escuchar elocuentes discursos que nos indican
expresamente cuáles deberán ser nuestras acciones en las
que demostremos a lo largo de la vida cuánto amamos a
nuestra Patria ,si somos consecuentes con nuestros
próceres y ríos de tinta se pierden en el olvido de
vocablos vacíos de espíritu y de hechos.
Dijo el Gral. San Martín que “ el camino más seguro para
llegar a la cabeza es empezar por el corazón”.Y
precisamente es eso lo que se logra con la preparación a
lo largo de casi un año calendario de quienes anhelan y
pretenden llegar a ser los expedicionarios del Cruce de
los Andes.
En un grupo heterogéneo y de intereses variados ,a lo
largo de ese tiempo se comienza a conocer la realidad
historiográfica que ha marcado las cimientes de nuestra
Patria ,a cargo de personas de reconocida valía en el
campo de la investigación histórica, para llegar al
propio terreno con bases firmes y fundadas.
Es por ese motivo que el Proyecto pedagógico cultural de
esta asociación fundada por el Gral. Diego Alejandro
Soria en 1996 y que cuenta como Presidente al Tte.
Coronel Víctor Hugo Rodríguez y como Vicepresidente al
Coronel David Cabrera Rojo ,son dignos de apoyo .El
hecho de encarar tan magna empresa con el propósito de
que un puñado de argentinos pueda sentir en la piel el
rigor de los Andes, degustar los sinsabores de la
travesía volviendo el reloj de la historia hacia atrás y
la satisfacción del hecho consumado me permite decir que
hagamos oídos sordos a quienes no nos demuestran con
hechos que nuestra Patria es bella...que merece ser
amada...que hagamos hincapié en ambas gestas ,la
independentista y la de Malvinas para poder mirar a los
ojos a nuestra descendencia ,simplemente porque habremos
sido honestos con nosotros mismos y que el VIVA LA
PATRIA no sea un sonido ronco carente de sentido sino un
estridente rayo que parta del corazón.
Esta es una manera de aportar a la formación de la
identidad nacional, hablando y haciendo sobre lo nuestro
,nuestros hombres y mujeres ,los de todos los días que
luchan por sobrevivir , los que fueron al duro combate y
también aquellos que entregaron lo más preciado de sus
vidas ,sus hijos.
“Para defender la causa de la independencia no se
necesita otra cosa que orgullo nacional.”
José de San Martín
Stella Maris Arzuaga
Exp.VIII Cruce de los Andes
Arrecifes-2006-
Hola queridos amigos:
Quiero saludar a todos, sin dar nombre y prioridades, y
quiero ademas
ratificar el mensaje no solo de este Correntino de Ley,
como lo es Juan
Jose, sino de todos aquellos que tuvieron el momento de
hacerlo sin
emocionarse, esto es un problema para mi, pero, ahora no
se que me paso y
me despache con este mensaje.
Como no recordar, todos aquellos momentos, los retiros
espirituales que
haciamos con Juan Jose, la compañia de Santiago y
Santiaguito, el primero
con una condicion que la tienen muy pocos. Adolfo con su
tan pedida
Salamanca y que nunco logro conocerla, la valentia de
Hector que siempre
estaba en nuestra defensa, la de Pereyra con su cuentos
y no cuentos, bueno
no se de cuantos decir algo, para que me habre metido en
esto, de nombrar
gente y otros se sientan ofendidos por que no los
nombre, pero, bueno, estos
momentos son siempre asi, lo que si estoy seguro es que,
cuando cierro los
ojos para ver algo de esos momentos los veo a todos
ustedes. Dios nos de
mucha fuerza para que podeamos encontrarnos algun dia, a
pesar de las
distancias. Un Abrazo a todos y sigamos la cadena. Juan
Carlos "El
Entrerriano y Federal"
Mi querido señor:
Espero que todas sus cosas se encuentren muy bien,la
razon de mi carta es para agradecerle a usted en
especial y ademas a todo ese gran equipo,por todo lo que
me brindaron desde el 1º dia en que me entrevistaron,yo
no se si todos los que asistieron al cruce habran
sentido con tanta intensidad cada momento lo que si
puedo asegurarle,es que lo que yo iba buscando lo
encontre plenamente,a cada paso y tengo que
confesarle,que mucho de ello fue atraves suyo,con sus
reflecciones,acotaciones ,vivencias y criticas
costructivas hacia toda la expedicion,mi busqueda era
hacia dentro mio y con mi padre,fallecido hace tres
meses,en esta experiencia,pude sentir a flor de piel
todo eso que con amor,patrotismo y mucha hombria de bien
siempre me quiso tranmitir,el en cierta forma tambien
tubo experiencias extremas como el monte tucumano,donde
tubo la valentia de hacer saber a sus superiores lo que
no estaba bien en pos de su tropa,pero nunca
retocedio,cuando escuche ese dia en uspallata su
experiencia de malvinas,que por supuesto creo que fue
mucho mas extrema y traumática,comprendi algo que
siempre mi padre me decia,.."un buen lider dice siempre
vamos ha hacer juntos ..y no van ha hacer...".
por todo esto y mucho mas le hago saber,que estoy muy
agradecido por todo,no se si nos veamos en otro cruce
ya que creo que esta es un experiencia irrepetible y
unica y ademas hay que cederle el lugar a otros en su
propi a busqueda, lo que si espero y deseo es podernos
encontrar en donde sea,junto con toda esa hermosa
familia sanmartiniana,y cuenten desde ya con el vino
para las siguientes expediciones, en el va a ir todo mi
afecto y gratitud hacia todos esos expedicionarios,que
como yo, encontraron el sentido de todo esto.
mi querido señor lo despido, le deseo lo mejor para
usted
y su familia,le mando un fuerte abrazo y hasta siempre.
adolfo diaz guimaraes.
Hurlingham, 6 de febrero de 2006
Pensé que con sentarme en la compu,
las palabras capaces de describir lo que sentimos en
este octavo cruce se dispararían solas. Pero parece que
las experiencias fuertes y enriquecedoras no negocian
con el mundo de las letras. Entonces recuerdo cuando
Daniel me mostraba su primer cruce en fotos, y trataba
de explicarme que lo que se veía en las imágenes no
coincidía plenamente con lo que había visto, oído,
sentido. Y es tan cierto, que uno se trae el corazón
explotando de emociones, que se forma una comunidad con
códigos de respeto y entrega, que uno pasa a formar
parte de la montaña. Y el cielo y el agua de los ríos se
trasfunden en nuestra piel. Es cierto también que la
historia nos habla de sus Hombres a través de las
piedras, que los pequeños gestos se transforman en
clases de vida. La escasez de algunos recursos nos hace
conscientes de nuestra riqueza; las matas de Polvaredas
enseñan que sus pobres tallos, castigados por el viento,
son capaces de regalar una flor amarilla que alegra la
vista en la puesta del sol. La misa en Agua de la Cueva
no es más que un poderoso símbolo, porque la montaña,
como un inmenso altar, nos está alentando a la
confraternidad.
Los diferentes orígenes, edades,
ocupaciones de los expedicionarios, dejan ver a las
claras que para que se concrete un proyecto la
diversidad es un signo positivo, que nos enriquece,
siempre y cuando estemos dispuestos a escuchar. Los
distintos roles, el compromiso de hacer el esfuerzo
mayor en el cumplimiento de cada uno de ellos, y los
valores históricos y patrióticos por sobre todo, nos
transforman, y de regreso, nunca más seremos los
mismos...
Es para mí una alegría enorme haber
participado, tuve la gratísima vivencia de ver a la
columna, atravesando la montaña en silencio, descubrir
en cada rostro, durante el trayecto una expresión
diferente, pero con ciertos matices que los hermanaban.
Y ver también, con la misma garra, a esos caminantes que
sin saberlo, cabalgaban la mula de su intrepidez y su
entereza.
Por último, creo que Santiago
aprendió lecciones de un valor incalculable, y que
seguramente, con el correr del tiempo, será capaz de
difundir. Porque el Cruce también lo ha transformado,
indudablemente ya no es el mismo...
Margarita Rothenberg
Querido Pablo:
La
verdad que me emocione mucho al leer tu mail, porque
en tus palabras describias mis emociones, yo les
puedo contar que este Cruce (mi 2do. cruce) lo vivi
de manera muy diferente al primero, ya que no tenia
los nervios del primero y si el primero me hizo
inmensamente feliz, no puedo describir la felicidad
que hoy siento..... es mucho mayor..... el
sentimiento de patria esta a flor de piel, como el
dia 23 de enero de 2005, en que por primera vez
llegue al Cristo, digo por "primera vez", porque aun
cuando este 22 de enero no pudimos llegar, la
primera sensacion fue de mucha pena, pero hoy siento
que llegamos!!!!!, que cumplimos el objetivo, que
honramos!!!, que hicimos amigos, y que estamos
todos orgullosos y que no podemos contener la
necesidad de contar una y otra y otra y otra... vez
nuestras experiencias.
Gracias!! a todos por compartir esta increible y
enriquecedora experiencia conmigo, y UN GRACIAS muy
ESPECIAL a la ASOCIACION por mostrarme esta realidad
y darme la oportunidad de poder vivirla y ojala
pronto nos volvamos a encontrar!!!!, gracias CHULY,
gracias DAVID, gracias, gracias!!!!!! Los llevo a
todos en mi corazon!!
Un
enorme abrazo de una "ballenita sanmartiniana".....
Gabriela van der Horst
gvdhz@yahoo.com
Estimados
Sanmartinianos,
Dos expedicionarios del 8vo.Cruce estuvieron presentes
luciendo las chombas identificatorios el domingo 29 de
enero de 2006 en el Manzano Historico, Tunuyan, Mendoza,
saludaron a las autoridades presentes y explicaron los
fundamentos y propositos de la Asociacion Cultural
Sanmartiniana Cuna de la Bandera de Rosario.
El licenciado Luis Peñafiel, jefe de Prensa de la
Municipalidad de Tunuyan se comprometio a enviarnos una
copia de la filmacion del emotivo acto.Adjuntamos a
continuacion lo publicado por el diario Los Andes de la
ciudad de Mendoza.
Asimismo, somos portadores de una carta dirigida al
Gral. Diego Soria para ser entregada en mano.
Un cordial saludo.
Eva H.de la Reta y Carlos J. Pereyra
Recuerdan en El Manzano el regreso triunfal de San
Martín
El acto se realizó la mañana de ayer, en Tunuyán.
Federico Silvapintos - Especial para Los Andes
El 183º aniversario del paso del General San Martín por
Tunuyán fue recordado ayer en El Manzano Histórico, en
un acto que incluyó, además de los discursos habituales,
una pequeña obra de teatro en movimiento que atrajo a
más de 600 espectadores.
En una mañana soleada y lejos del calor de la ciudad,
autoridades civiles y militares recordaron ayer el
retorno a la patria del Libertador. Mucha gente, que
llegó a El Manzano para pasar el domingo con su familia,
se acercó al acto, en el que estuvieron presentes, entre
otros, el intendente tunuyanino, Eduardo Giner; la
subsecretaria de Turismo de la provincia, Gabriela
Testa; diputados, concejales locales, granaderos,
militares y agrupaciones gauchas.
Esta es la segunda vez que se organiza esta
conmemoración. El acto, realizado al pie del monumento
que recuerda el retorno del General San Martín, avanzó
rápidamente por los puntos habituales: Himno Nacional,
minuto de silencio y breves discursos que no sólo
recordaron los hechos históricos del paso del Libertador
por estas tierras, sino que destacaron los valores que
impulsaron a San Martín en su gesta libertadora por
varios países de América.
Tras la campaña libertadora en Chile y Perú, San Martín
dejó su ejército en manos de Simón Bolívar -quien
continuó hacia Quito, Ecuador- y regresó en barco desde
Lima a Santiago, y luego a lomo de mula hasta Mendoza.
El 26 de enero de 1823 partió de Chile y tres días
después fue recibido por el coronel Manuel de Olazábal
en el Portillo Argentino, desde donde bajaron hasta
Chacayes, la zona en la que hoy se encuentra El Manzano
Histórico. Al otro día, seguiría su camino hacia la
estancia El Totoral para llegar a la ciudad de Mendoza
unos días más tarde.
Luego de los discursos, llegó la actuación. Vestido con
pantalón y chaqueta azul, poncho chileno y guarapón -tal
como se lo ve en el monumento ubicado en El Manzano- el
actor Martín Neglia interpretó a San Martín montado en
su mula zaina, seguido por dos paisanos. Desde el
costado izquierdo del monumento, los actores
representaron la llegada del Libertador a estas tierras
hace 183 años.
Luego de andar unos metros cuesta abajo, San Martín fue
recibido por un actor que interpretó el papel del
coronel Manuel de Olazábal, que por entonces tenía 26
años. La pequeña obra de teatro en movimiento -que la
gente siguió de cerca- incluyó también la actuación del
ballet de danzas folclóricas Estrella Federal. Los
actores continuaron caminando seguidos por el público
hasta donde hoy se ubica el retoño del histórico
manzano, bajo cuya sombra descansó el Libertador.
Carta
a los Amigos Sanmartinianos
Buenos
Aires, 18 de noviembre de 2004
Estimados
amigos:
Tal
como se lo adelantara a algunos de Ustedes, en lugar de
renovar mis esfuerzos para lograr acompañarlos en esta
nueva expedicion, debere llegar a otros destinos. He
sido trasladado a la Embajada Argentina en Tokio donde
asumire funciones durante la primera semana de
Diciembre.
Se
trata de un nuevo desafío tan apasionante como un
“Cruce de los Andes”. Los ideales sanmartinianos que
siempre nos guían en este tipo de emprendimientos serán
los que me señalen el camino a seguir en estas nuevas
responsabilidades. Se trata de seguir defendiendo los
intereses de nuestra Nación desde Oriente, mostrar en
esas regiones nuestra vocación de paz y nuestra
constante anhelo de encaminar a nuestro país por la
senda de un desarrollo justo y equitativo.
Objetivos
claros, profesionalidad, liderazgo, perseverencia,
capacidad de organización, resignación del interes
personal en pos de un interes superior, la Nación, y
sobre todo, Patriotismo, fueron los atributos que
hicieron que nuestro
Libertador se perpetuara en el bronce.
Puedo asegurar que los ideales del General San
Martin guiarán mi conducta y mis acciones durante el
desempeño de estas nuevas responsabilidades.
Si
bien, cuando ustedes esten pasando por los desiertos,
valles y altas cumbers, yo estaré a miles y miles de
kilometros de distancia, los valores e ideales que
compartimos me haran estar muy cerca de ustedes.
Quizas sea esta una forma de apoyarlos en esta
tarea que no pude concretar.
Quisiera
despedirme y desearles exitos en este desafio. Una hazaña
que estan a punto de comenzar. Me pongo a disposicion de
ustedes ya sea en la Argentina, en Japon o en las Altas
Montanas, donde Dios decida nuestro encuentro.
Hasta siempre y que Dios los bendiga, Jorge
Osella
jorgeosella@fibertel.com.ar
Por el Dr.
Rubén Omar Sosa
En menos de un mes crucé la Cordillera de los Andes dos veces .En ambas travesías lo hice acompañando a dos fundaciones. En el primero junto a un grupo de sanmartinianos Rosarinos llamado "Cuna de la Bandera". El segundo con una fundación de niños discapacitados llamada Accadi.
En la primera experiencia cabalgué como único médico de 120 jinetes.
El Teniente Coronel (R) Víctor Hugo Rodríguez, junto a un grupo de colaboradores tuvieron la titánica tarea de organizar el 5to Cruce de los Andes y llevarlo a cabo con éxito.
En los diez días que duró la marcha aprendí que en el medio de la montaña no hay tesoro mas valioso que una mula , comprendí a aquel rey que al escapar de sus enemigos grito en medio de un río "la mitad de mi reino por un caballo" .
Supe del frío en mi bolsa de dormir escarchada y del calor insoportables debajo del sombrero. Supe del miedo a los precipicios y al dolor de rodillas después de cinco horas de cabalgata, sabiendo que faltan aún tres o más.
Comprendí que los héroes que me contaba Anteojito -increíblemente- no eran de bronce y los valoré más aún en medio de mi carne y mi huesos doloridos. Porque también valoré definitivamente a mis héroes. Yo, al terminar mi recorrido con trescientos kilómetros en mis nalgas y a cuatro mil doscientos metros de altura, al bajar no me esperaba la muerte en una batalla, sino un asado, una cama cómoda y un país ya liberado por la sangre que aquellos habían derramado. Ellos estaban en el verde repentino del Valle de Uspallata, en las secas alturas de la paradójica Agua de la cuevas, mirando a Mendoza de noche como desde un avión en la estancia Las Canotas, envuelto en el viento helado del Cristo Redentor, ellos estaban cuando me sentí custodiado a mi derecha por el Aconcagua mientras éste sostenía el techo de América, me iba sumergiendo en el túnel del tiempo a medida que me adentraba, como un microbio en esas monumentales y estáticas entrañas , y se me hacía que me miraban aquellos hombres desde las mismas quebradas que a ellos mismo los vieron pasar ciento ochenta y seis años atrás. En algunos tramos donde me encontraba sin aliento -a la vuelta de un paramillo-, y me topaba de frente con mi historia y la de mi país, quiero decir cuando me encontraba conmigo... porque no decirlo; lloré.
Lloré de orgullo cuado nadie me veía, lloré de alegría de pertenecer a esta tierra. Si había una mínima duda acerca de mi identidad, un tenue fantasma de no pertenecer a este suelo, una voz interior con anhelos de emigrante o algún glóbulo rojo que no fuera celeste y blanco, allí se quedó, en la Cordillera de los Andes, en la montaña que todo lo transforma en montaña...
Parábamos al mediodía -no más de veinte minutos- para descansar la osamenta, abrevar las mulas y devorar la vianda, esa misma que por mañana parecía que nadie iría a comer. Y escuchábamos una clase de historia. Y allí estaban de nuevo, ellos, sentados a nuestro lado, tal vez en las mismas piedras en las que nosotros apoyábamos nuestros isquiónes magullados, ellos, mirándonos desde la gloria.
Meses antes del cruce leí la vida de José de San Martín por Rene Favaloro, Bartolomé Mitre, Ricardo Rojas, Domingo F. Sarmiento, Pérez Pardella, Gerónimo Espejo, Patricia Pascuali, pero debo confesar que fueron esas montañas quienes me dieron la dimensión exacta de la epopeya. Los inextinguibles vientos, el tan impalpable como infinito polvo del camino que a veces se encapricha en ser camino hasta lo implacable, el calor que sólo dejaba paso al frío, los milagrosos e ilimitados manantiales helados, las piedras partidas por ese karateca de mano hierro certero que son las disímiles temperaturas, las estrellas más cercanas a la palma que jamás tuve antes, el resucitado lucero del alba como un sol prematuro, la sed pertinaz y la nausea repentina, la nariz reseca ,el dolor de cabeza, el imperecedero sol en la espalda, las distancias inacabables, el aire diáfano y tenue, el arco iris pétreo del cerro siete colores que separa la precordillera de la cordillera, las nieves blancas y eternas allí arriba, la ausencia constante del verde abajo. Un guanaco vigilante, confundido entre las rocas. El cielo azul cobalto repentinamente salpicado por la encumbrada mancha de ceremoniosa tinta china que balancea en silencio un cóndor y la eterna enhiesta angustia de Los Penitentes
Esas cosas me hablaban de ellos, de mis héroes, los que yo creí que eran de bronce y que, sin embargo, me enseñaron que no hay metal más fuerte e incorruptible que el verdadero amor a la patria, entregarle todo a un prójimo que en muchos casos no volverían a ver o lo que en más increíble aún: jamás conocerían.
Eduardo Cerruti
Queridos caballeros y mujeres de los Andes, vayan estas palabras de agradecimiento para cada uno de ustedes, por TODO lo que me han brindado a lo largo de esos días compartidos en la montaña.
Imposible es olvidar cada uno de los momentos vividos, desde lo insignificante hasta lo mas importante, desde el dolor porque algún compañero no podía realizar algún tramo, como la alegría de saber que alguien se había recuperado.
Muchas emociones fuertes tuvimos, nos reímos, nos pusimos serios y hasta lloramos. Hoy, ya son recuerdos, que con el tiempo se irán transformando en nostalgias dignas de querer ser vividas nuevamente.
Así, como después de MALVINAS comencé a ver las cosas de otra manera, siento hoy haber crecido una vez mas…………….., esa inmensidad, la imponente masa rocosa por la que años atrás se le animaron valientes patriotas para que podamos gozar hoy de ser libres en nuestra tierra, nos dejó enseñanzas, experiencias y sentimientos. Cada uno de nosotros las habrá capitalizado de manera similar o distinta, pero, algo en común nos une a los ochenta y cuatro que por ahí pasamos y es, el haberlas compartido con todo lo que ella representa.
Nosotros que fuimos elegidos por la vida para sentir la PATRIA tan de cerca, le pido a cada uno que haga de esta vivencia una oportunidad para sumar ARGENTINOS que tanta falta nos hacen con olor a PATRIA.
Que Dios los bendiga, lo mejor para cada uno de ustedes.
Chau, gracias y ¡ VIVA LA PATRIA!
Daniel Lequio
A
todos:
Hoy necesito dar GRACIAS a través de estas líneas
por haber
participado del V Cruce de los Andes.
Experiencia que permitió sumergirnos en nuestra
historia y nuestra geografía, reafirmando
valores humanos y permitiendo una vivencia
espiritual profunda, inigualable. Empaparnos del
conocimiento del pasado, saber algo mas sobre el
Padre de la Patria en el escenario de los
acontecimientos, depositar la piedra malvinense
bajo resguardo eterno del Cristo Redentor, son
hechos puntuales que nos hermanan con quienes
compartimos este Cruce, pero también nos
acercan a los expedicionarios anteriores y a los
que vendrán por los mismos senderos.
Lejos de comodidades y afectos, a veces
"solos" ( mula y jinete sostenidos por
la mano providencial del Señor ) contrastando
la pequeñez de cada ser humano con la
inmensidad de la montaña, aprendimos lecciones
que no están en los libros, que se guardan para
siempre bajo la piel como el calor implacable de
sol andino.
Esta entrada al pasado por el itinerario de la
Libertad, recrea los corazones, alimenta la
esperanza de una Argentina vuelta a nacer, nos
estimula y nos compromete a ser multiplicadores,
a difundir que el esfuerzo común y la
constancia, mas la claridad del objetivo,
constituyen los únicos medios para LLEGAR.
Los abrazo en mi corazón y gracias por
brindarme vuestra sincera amistad
Daniel
Lequio
MARIO BRAVO 110
B1688DED VILLA TESEI
REPUBLICA ARGENTINA
dlequio@prosint.com.ar
Hugo
Monetti, 27 años
Queridos
hermanos de mi Patria, mi nombre es Hugo, tengo
27 años y soy no vidente desde los 3.
Les
cuento que el 5 de Enero de 2003 marchamos rumbo
a Mendoza, un grupo de 120 personas de distintos
puntos del país, para realizar el 5to. Cruce de
los Andes a “Lomo de Mula”.
Si
bien en esta época de verano muchos han elegido
una playa o un buen hotel para descansar;
nosotros hemos tomado este desafío, de esfuerzo
y voluntad, con el objetivo de rendir un simple
homenaje al Ejercito de los Andes comandado por
el General Don José de San Martín. Al cual le
debemos no solo la libertad de medio continente
(lo cual no es poca cosa), sino el ejemplo de
integridad y transparencia como hombre, tanto en
su vida personal como en la política, no
especulando en su servicio y entrega a la
Libertad Americana, siendo alguien sabio en su
accionar.
Creo
personalmente que esta experiencia de mi vida no solo se disfruta por pasar
por los paisajes mas hermosos de nuestra tierra,
sino porque en ellos palpamos la historia y ella
nos confronta y nos lleva a reflexionar que lo
que el General
hizo hace 186 años, no fue en vano, y
tomando su ejemplo, luchar cada día como
argentinos por la libertad verdadera y total del
nuestra amada Argentina.
Compatriotas
decidámonos a tomar y hacer parte de nosotros a
esos valores de amor a lo nuestro, para lograr
ese cambio tan anhelado y merecido para el
bienestar de esta Nación.
Que
Viva la Patria!!... depende de todos.
Gaston
Nieto, 27 años
El
corazón palpita de manera diferente, se forma
una molesta nubosidad en los ojos, la sangre
empuja con mas fuerza, pero esto es normal,
claro si uno esta en el sendero de bravos
jinetes, lejanos expedicionarios intrépidos y
valeros hombres unidos en un santo y mismo fin,
la libertad, única voluntad, el placer de
romper cadenas y exterminar opresiones.
De
eso se trata, amigos, no estamos de excursión,
ni mucho menos de Pic – Nic.
Este
cruce es un homenaje, es amor, es algo
intangible, invisible, difícil de describir con
palabras y mucho menos de plasmarlo en pocas líneas.
La
Historia inmortalizada a estos Heroes en el
bronce y sin querer se lo deja arrumbado,
dormido en una lamina escolar o en una estatua
de plaza
que se convierte en morada perfecta de
aves y palomas que buscan reposo.
Es
nuestra misión, los hijos, herederos directos
de estos bravos organizados, enfrenados y
dirigidos, por el criollo mas ilustre, glorioso
y aluminado que nos ha dado este pueblo; el de
humanizarlos y sentarlos a nuestro lado,
sentirlos, escucharlos. Pero si con solo
levantar las vista uno puede ver Libertad, si
con solo aspirar el aire, uno puede sentir el
honor, si con solo permanecer en silencio, uno
puede escuchar el tronar de los tambores
anunciando la emancipación.
Gloria
a nuestro Gran Capitán, quien emulo al cóndor
en su vuelo, al léon en su fiereza y a la
paloma en su ingénita bondad.
Agradezco
por este medio a la Asociación Cultural
Sanmartiniana, su jefe y colaboradores por hacer
posible esto, el sentir a un guerrero de los
Andes, de piel y hueso, sangre caliente y mirada
espectante, para después si, dejarlo descansar
en su cobertura merecida, de bronce.
Elevo
una plegaria a nuestro señor Jesucristo para
que nuestro políticos, docentes y demás,
encargados de dirigir los destinos, si se
quiere, de esta Nación, a que se encolumne en
las filas de los bravos, que se instruyeron en
ellas, que lean lo que crean, que crean lo que
lean, pero que enriquezcan lo que leen y creen.
Que
cada persona actúe por contagio y que dicho
contagio sea transmitido de padre a hijo, de
docente a alumno y que se aplique en el día a día,
minuto a minuto, que el legado, acción de
dejar, en efecto, sea lo que percedere y actúe
como corresponde.
Al
General San Martín, todo lo que se merece, el
recuerdo de agradecidos, el orgullo de sentirnos
libres, de ser argentinos, latinoamericanos, de
creer en Dios y la majestuosidad de su obra, de
ser hijos de directores de actos.
Hoy
quisiera ser un poco poeta, para escribir líneas
que queden inalterables en el tiempo, quisiera
ser pintor y estampar en inmortales acuarelas,
lo que hoy mi maquina de mirar, puede ver, pero
no soy ni poeta, ni pintor, soy una persona común,
pero con un cúmulo de percepciones, que no son
solo datos cognocitívos, sino un puñado de
sentimientos que radican del espíritu de la
Identidad y el Patriotismo.
Es
por eso que hoy hay un punense en los Andes.
Nadia
Saddi,
15 años
Estimados
patriotas argentinos:
Quien
escribe es santiagueña de la localidad de Frias,
tengo 15 años y es mi primera experiencia en
este Cruce de los Andes, Debo decir que el mismo
causo un gran efecto en mi. No es lo mismo leer
cientos de libros acerca de alguien, en este
caso de un gran general como Don Josè de San
Martín, que revivir lo que el viviò.
Entre
la suciedad de la tierra y la transpiración, de
la montura, calor y frìo y todo aquello que
causa molestia alguna, es obvio que no vinimos
de vacaciones, sino a ver e investigar de donde
provenimos, a revivir nuestra historia, a
enfrentar nuestros miedos, a abrir los ojos de
verdad.
Lo
mejor de esta experiencia es lo que se aprende,
porque de la forma que nos llegan los mensajes
nos estàn inculcando con un sentido patriótico.
¡ Viva la Patria ¡
Hugo
Monetti, 27 años
Si
me preguntas que pienso sobre el cruce delos
Andes y cual es nuestra intención te responderé
que es un viaje hermoso, una experiencia
espectacular porque al entrar a Mendoza, nos
ponemos cara a cara con la inmensidad dela
cordillera, codo a codo con la historia. Con la
firme intención de reflotar esos valores
morales y patrióticos que nos legara el Gral
San Martín, teniendo como bastión fundamental
en una mano la rienda de la mula y en la otra el
espíritu del libertador.
Si
me preguntas si tengo miedo, la verdad es que
por momentos, pero inmediatamente se me va
cuando viene a mi memoria aquellos granaderos
que hace 186 años lo hicieron en condiciones
mucho mas peligrosas que las nuestras, no solo
eso sino que ellos se encontraron con una
guerra, mientras que nosotros con el Cristo
Redentor.
Si
me preguntas si viajamos seguros, pues si por
tres razones fundamentales, pues nos basamos en
la fé de nuestro Dios todo poderoso, porque el
anima del Gral San Martín está en alguna roca
y ha de guiarnos con la fuerza suficiente para
llegar al final, y por último, te cuento que la
Asoc. Cultural Sanmartiniana Cuna de la Bandera,
con personas sumamente responsables y
capacitadas para llevar adelante tamaña tarea.
En
fin si me pedís una opinión sobre este cruce,
te diría que te sumes, en esta ocación hemos
sido 120 expedicionarios.
Que
en los Cruces venideros seamos mucho más los
que lleguemos al Cristo Redentor donde nos
daremos un gran abrazo y gritaremos un fuerte
VIVA LA PATRIA, de tal forma que se escuche
desde la cordillera hasta el atlántico y desde
la Quiaca hasta las Islas Malvinas.
Guillermo
Latorre
En
el 5º Cruce de los Andes, hemos vivido grandes
e importantes experiencias.
Muchos hemos dejado en casa a nuestros pequeños
hijos , contrapesando en el corazón este dolor
del alejamiento, con la esperanza de encontrar
el sentido más amplio de este homenaje a los
hombres del Gran Señor de los Andes.
Lejos de un Tour , recorrimos a lomo de mula
cientos de kilómetros entre la estancia de
Canota y El Cristo Redentor en plena cordillera
de los Andes.
Y
,aún más lejos del Tour ,el
valor espiritual que este homenaje implicó.
Prácticamente
todas las jornadas fueron agotadoras , en un
terreno árido, agresivo y ventoso, pero bellísimo.En
estas circunstancias se comienza a valorar mucho
más las cosas simples que lo calman y
satisfacen en este ambiente extenuante , un
trago de agua fresca , la sombra de un árbol ,
el pañuelo de cuello húmedo o sacarse los
borseguíes
para descansar los pies.
Pero en Uspallata y Polvaredas se perdieron u
olvidaron estas pequeñas grandes cosas.
El
trago de agua fresca , el descanso ,etc. fueron
opacados ,olvidados o minimizados por el aplauso
.
Aplauso de pequeñas personas , aquellos grandes
desconocidos. El que no decide , él que no
manda , él que no opina y, él que,en el mejor
de los casos tiene un trabajito, cuando no es un
desocupado crónico.
Bueno,
ellos, los desconocidos fueron quienes salieron
de sus casas , con un sol ardiente, a
aplaudirnos, a gritarnos Bravo, Viva la Patria ,
los felicito , y gracias.
No se trataba de aplaudir a la Celeste y Blanca
en una casaca de fútbol , de volley o hockey ,
que muy meritorio es. Sino que aplaudían y
vitoreaban a cientos de otros desconocidos que
con este homenaje a San Martín mostraban también
su amor silencioso a la Patria.
Y
que decir del Regimiento de Infantería de Montaña
16 , cuyos hombres , excelentes en lo humano ,
los mejores en lo profesional -Varios de ellos
verdaderos Cóndores y dueños del pico más
alto de América-, nos brindaron todo.
Estos
hombres de gran vocación de servicio hacia la
comunidad son el principal elemento que pudo
hacer posible la concreción de este objetivo.
A ellos, tanto como a los ciudadanos de
Uspallata y Polvaredas va mi mayor
reconocimiento y agradecimiento.
En
ellos y nosotros creo está la esencia del
resurgimiento de la Patria Grande de América
del Sur que alguna vez fuimos y
soñara el Gran Capitán .
No
es muy fácil decir en pocas líneas el caudal
de vivencias, emociones, sensaciones,
experiencias y crecimiento que dejaron en mí
los bellísimos días pasados en ésta tierra
mendocina, tan querida para mí... Sí puedo
decir, que, sin duda alguna, ha sido una de
esas experiencias que quedan para siempre en
el corazón, en la mente y en los
sentidos...tendrá que ver con la disposición
interna con la que cada uno se acercó a
realizar el Cruce.. En mi caso, que soy una
joven estudiante de 21 años, fue como una
especie de "reclamo" que mi vida
formuló, y hoy formula con más
intensidad...mi vida reclamaba el salir de la
falta de compromiso, de la apatía, de la
ignorancia en la que nos encontramos sumidos
los jóvenes de mi generación, falta de
compromiso a todo nivel, falta de grandes
aspiraciones, falta de referentes, de modelos,
demasiado cómodos, demasiado "lights",
demasiado indiferentes...( un poco por culpa
de los que propician el vaciamiento de
contenido, que nos quieren quitar la identidad
con inteligentes y bien estudiadas técnicas
psicológicas, y un poco por culpa nuestra
también que, teniendo a nuestro alcance los
medios para darnos cuenta, preferimos seguir
mirando para otro lado y lavándonos las
manos, sin darnos cuenta que somos los
responsables de nuestro destino y que crecer
es una tarea nuestra que no puede hacerla
nadie por nosotros).
Y
el Cruce de los Andes me pareció una
excelente oportunidad para empezar...yo sabía
que iba a ser motivador..., no sólo busqué
esos 10 días, sino que básicamente fui
buscando cultivarme, recargar fuerzas para el
después, porque sabía que el paso previo
para la acción, es la contemplación...Por
eso el último día para mí fue como el
empezar, era el salir del nido, dónde estaba
con gente que , de un modo u otro, compartía
nuestro modo de pensar ( a pesar de la
diversidad de edades, profesiones, pcias.),
para encontrarnos frente al resto de nuestros
compatriotas que están cansados,
desmovilizados, desesperanzados y que
necesitan esas renovadas ganas de luchar ( en
el día a día con pequeños gestos), y sobre
todo necesitan levantar un poco los ojos y
mirar más alto...a las cumbres...
Así
fue como me decidí a realizar ésta travesía
a la que fui con mi mamá, una maestra de 57 años,
que hizo renegar bastante con la mula, y otras
cuestiones, pero que me enseñó con su
ejemplo el que nunca es tarde, que se puede,
que cuesta, que es difícil, pero que no es
imposible... y que " el mundo nada puede
contra el hombre que canta en la
miseria". Gesto que se repitió con cada
uno de los expedicionarios, jóvenes y viejos,
esa sonrisa...con la que cada uno quedó
grabado en mi corazón. A mantener el
optimismo, la paz y la alegría, aún al final
de las demoledoras jornadas...que nos
encontraba reunidos alrededor del fogón.
Y
podría escribir mil cosas más...diferentes
aspectos del Cruce, es social, el
educativo...pero no puedo extenderme más. Sólo
quiero terminar agradeciendo a los miembros de
la Asoc. Cultural Sanmartiniana por todo...y
ellos saben bien por qué.
E
invitando a todo aquel que sienta el llamado
de la Patria, al que reconozca en ella no sólo
la tierra de nuestros Padres, sino también
que la sienta como el lugarcito en el que nos
puso Dios para que, respondiendo a nuestra
vocación, llevemos a cabo la misión para lo
que hemos sido aquí, hoy, convocados , a que
se conecte con el mensaje Sanmartiniano: tan
rico, tan profundo, tan actual....sobre todo
tan actual.
Un
gran abrazo a todos los Caballeros de los
Andes !!!!
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