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Mensajes de los Expedicionarios

 

 Asociación Cultural Sanmartiniana
“Cuna de la Bandera”
Argentina
Asociación Histórica
“Desarrollo con Historia”
Chile
 

El  Bicentenario en marcha…

 “Primer Cruce de los Andes Argentina-Chile en homenaje al glorioso Ejército   Libertador  “  

                                                                               1817-2008

 “La grandeza de los que alcanzan la inmortalidad, no se mide tanto por la magnitud de su figura ni la potencia de sus facultades, cuanto por la acción que su memoria ejerce sobre la conciencia humana, haciéndola vibrar  de generación en generación en nombre de una pasión, de una idea, de un resultado o de un sentimiento trascendental. San Martín pertenece a esa clase.”

                                                                                                                                                  Bartolomé Mitre

 

La expresión anterior cobra significado en este momento particular para quienes terminamos de vivenciar el Primer Cruce de los Andes a Chile. Sin duda llegar al puerto de Valparaíso en el país hermano de Chile partiendo desde el majestuoso Cristo de los Andes era un anhelo de los organizadores y se cubrió con creces a lo largo de todo su cometido. Y digo que el Bicentenario está en  marcha porque si la actividad se demuestra andando, esta  ha sido una muestra fiel.

En nuestra proyección  hacia el futuro  aparecen dos años claves ,2008 y 2009,que representan ni más ni menos, que la preparación definitiva para una fecha significativa y destacada tanto para argentinos como para chilenos .

2010 será el año del Bicentenario del Primer Gobierno Patrio para ambos países y podemos decir sin lugar a dudas que Argentina y Chile podrán hacerlo tomados de la mano con la confianza que permiten las acciones basadas en pensamientos nobles y rectos.

Pero ese camino ya fue abierto por “Cuna de la Bandera” y “Desarrollo con historia.”

La ACS “Cuna de la Bandera” de Rosario que organiza año a año el ya tradicional “Cruce de los Andes a lomo de mula”se atrevió este año con un compromiso mayor: llegar al Pacífico abordando centralmente los campos de Chacabuco y Maipú, ya que hermanos chilenos, emulando el proyecto rosarino se animan a esta cruzada que conforma el proyecto histórico pedagógico –cultural argentino de cruzar los Andes, uniendo el pasado con el presente con el objetivo de marcar en cada argentino que lo vivencia una herencia representativa.

La gente y su historia, el acervo cultural, tradiciones y la vida diaria se nos presentó enmarcando la realidad histórica y cultural de todos los tiempos, presente a través de sus autoridades actuales, de un Chile que se ha ido abriendo camino por entre medio de su escasez territorial y estableciendo parámetros  desde la geopolítica.

La amistad entre el Gral. José de San Martín y O’Higgins fue demostrada en todo momento resaltando los valores religiosos de ambos y poniendo de manifiesto la gran veneración a Nuestra Señora del Carmen quien además de ser la Patrona Nacional acompañó el desarrollo de la historia chilena desde sus albores.

Un mismo sentimiento de nobleza pudimos reconocer al visitar la Fragata chilena Williams anclada en el Puerto de Valparaíso que al decir de los guías se honraba con la presencia en el lugar de argentinos Veteranos de la “ Guerra de Malvinas”poniendo de manifiesto tolerancia y acuerdos de convivencia que tanto necesitamos actualmente.

Sin duda dimos vuelta la página a una cuestión de temas pendientes del otro lado de la cordillera; utilizo el número plural porque quienes fuimos conducidos por líderes así lo sentimos. Se dice comúnmente que no es líder quien quiere sino quien puede y tiene los elementos para hacer que muchos hombres y mujeres argentinos aceptáramos el desafío del cruce inaugural y así  sucedieron los hechos.

Base Rosario y Base Buenos Aires con sus similares chilenos pusieron de manifiesto que ayer y hoy son simplemente dos palabras que se unen cuando los hombres tienen la voluntad de hacerlo y  que nunca es tarde para ofrecer tributo a esta tierra americana regada con sangre en pos del honor y la liberación.

La confraternidad americana está iniciada y fue reafirmada con la presencia del Granadero reservista Antonio López protagonizando al mismo Gral. San Martín en presencia y voz, emocionando y haciendo vibrar hasta  las fibras más íntimas de cada ser.

Dios guarde a quienes destinan parte de su vida para que otros vivamos y luego difundamos la historia de esta parte del cono sur.

 …ahora sabemos casi  a ciencia cierta a qué se refería el Gran Capitán de los Andes cuando decía que lo que más le preocupaba … era cruzar esos inmensos montes…

 Pero no hay desafíos finales sino un permanente planear, soñar y hacer:

“Mi secreto: un ejército muy disciplinado en Mendoza para pasar a Chile y acabar allí con los godos; aliando las fuerzas pasaremos por mar a tomar Lima”.

                                                                                                         Gral. José de San Martín

…un nuevo sueño comienza a gestarse sobre una reciente misión cumplida…adelante argentinos de ley…una nueva misión espera…

 

Stella Maris  Arzuaga
Exp.8ºCruce2006

Exp.1ºCruce Chile2008

 


 


La expedición de los Andes

  
Solo cuatro días antes de comenzar la expedición, recibí una gentil invitación de un amigo que no conocía, y que puede llegar a ser un pariente político mío, Marcelo Fuenzalida. Nunca me había preparado con tanta anticipación a un evento. Hace tal vez diez años, gracias a la televisión por cable e Internet yo venia observando el diario acontecer argentino y disfrutando con todo lo que se refiere a la cultura, la farándula y noticias de ese país. Esta expedición tan rica en simbolismo histórico, me sugirió analizarla desde una perspectiva mas elevada, en otras palabras como Dios mueve los hilos invisibles y construye la historia de los pueblos. Les aseguro que para mí resulto una gran sorpresa y ahora van a ver porque. El Creador que es el Gran Organizador de la expedición, sabe que ustedes van a venir a Chile, para lo cual crea la Asociación Cultural San Martiniana  y la Asociación Desarrollo con Historia y así se van preparando los actores para esta visita.

    Las sorpresas  continúan para mí, trato de entender porque un tipo tan común y corriente como yo, pude ser invitado a tan magno acontecimiento y aquí viene la explicación. Mi madre vivió desde los nueve años hasta que se caso con mi padre  en Putaendo el primer pueblo libre de Chile. Ellos se conocieron ahí y les aseguro que ese pueblo es mi cuna, tengo fotos en la plaza de ese pueblo y mi madre me tiene en sus brazos. La cuna de la bandera Argentina, ese símbolo tan querido para mí, vino a conocer mi cuna. Cuando tenia diez años mis padres se trasladan a Mendoza y ahí vivimos por un periodo de casi un año. Cuando vi por primera vez la bandera Argentina con su Sol y su carita, vista con los ojos de un niño, me pareció muy hermosa y desde ese momento quede cautivado por ella. Me encantó ver tanta bandera Argentina desplegada e izada con motivo de su visita.

   Como no quiero aburrirlos, no voy a hacer una descripción del grupo y me voy a centrar en la figura de quien constituye su Líder, Víctor Hugo. De hecho estas líneas las he escrito en homenaje a su persona y constituyen un testimonio de la transformación personal que tuve en este breve tiempo.

     Nos encontrábamos en el refugio Los Patos, cuando entro en escena Víctor Hugo. Su entrada produjo un gran júbilo en los expedicionarios, se escucharon decenas de voces que parecían emitidos por niños, pese a que todos son bastante grandes. La palabra júbilo cobraba para mi un significado tangible. Me doy vuelta para observar quien venia llegando y producía tales manifestaciones en la concurrencia y ocurre que ante mis ojos tenia una persona con una cualidades físicas increíbles, como es de mí mismo sexo prefiero no dar muchos adjetivos solo baste decir que es una fusión criolla e inmigrante con estampa gauchesca formidable. Como no se trata de una estrella de rock era evidente que su estupendo físico no era la razón de tales expresiones de contento. La verdad que todo andaba bien con él salvo por un detalle, su seriedad no me permitía bancarlo, lo cual era mi deseo, para estar en sintonía con el grupo. Me quedo claro que todos veían algo que me estaba vedado por el momento. Tenia que contentarme solo con mirar, ya que una barrera no me permitía ver a Víctor Hugo. Bueno teníamos tiempo y algo podía ocurrir. En tres episodios se produjo la aniquilación de tal barrera. Utilizando exocet muy sofisticados que los desplegaba en momentos oportunos me permitieron finalmente saber quien era Víctor. El primer impacto que me conmovió profundamente se produjo en la segunda cena en la Hacienda Rinconada cuan nos pregunta si San Martín y O’Higgins antes de emprender la expedición hubiesen firmado papeles y nos manifiesta que algo idéntico había ocurrido con las Asociaciones organizadoras en que todo se pudo concretar con la rubrica del corazón. El segundo impacto se produjo  en la arenga de Chacabuco, hasta ese momento solo éramos niños exploradores, después de la arenga eramos expedicionarios. De ahí en adelante si nuestro destino era morir en esos cerros lo aceptábamos plenamente, preferíamos encontrar la muerte ahí y no en un lecho con achaques y dolores. Sin duda él último impacto fue el más espectacular, en él Víctor utilizo  el escenario más increíble de todos. Ni más ni menos que la cubierta de la Nave Insignia de La Armada de Chile, Nave Almirante Williams. Yo desde que ingrese a ese sector en que se encontraba estacionada la Escuadra me sentía atemorizado y aterrorizado de ver tanto poder destructivo y sentía que estaba fuera de nuestros objetivos tal visita, pero después comprendí que no. En la cubierta Víctor comenzó a ordenar todas las piezas que servirían para desarrollar la trama dramática. Cual un mago dispuso todo y coloco un barco en el horizonte que le sirvió para contarnos de su participación en Malvinas, algo que yo desconocía, observe a la audiencia compuesta por nosotros pero además marineros y oficiales chilenos y todos guardaron silencio y respeto ante lo que escuchaban, en ese momento, mi barrera fue hecha añicos y ahora si, podía ver todo, con mucha nitidez. Víctor le había visto el rostro a la muerte y nosotros éramos solamente niños de pecho que estabamos dando nuestros primeros pasos. Su sonrisa de niño había tenido que ocultarla y trocarla en seriedad que era una suerte de placa recordatoria en homenaje a aquellos que no volvieron. Pero el sonido de su vos, me dijo con toda claridad que su espíritu no pudieron derrotarlo. Me alegre por él.

    Después de vivida la experiencia concluyo que el  proyecto pedagógico que han emprendido es formidable y me atrevo a decir que el desarrollo de Chile, lamentablemente se ha hecho sin suficiente historia. Al profesor en la escuela le resulta difícil lograr imprimirle a la figura de O’Higgins todo el realce que se merece porque hay fantasmas que lo impiden. Los más notorios, ser llamado guacho Riquelme y por otra parte la muerte de lo hermanos Carrera y de un personaje mítico en el sentir popular, Manuel Rodríguez no le favorecen. Con motivo del Bicentenario el gobierno financio  capítulos históricos con los tres héroes de la patria. Todos muy bien realizados y asesorados históricamente pero no lograron darle a O’Higgins más estatura que los otros dos.

    Los recursos pedagógicos como las representaciones de las cartas de San Martín, las Arengas de Chuly, dormir al aire libre y otras, pero principalmente  subirse a un caballo, permiten el grado de conexión con la historia que habitualmente no tenemos, y yo no soy una excepción Ya les conté que tengo una relación de toda mi vida con la cuesta de Chacabuco ya que mi abuela tenia casa en Putaendo. En épocas más recientes yo solía una vez al año, llevar a mis hijos a un día de campo precisamente a esa cuesta. Primero pasábamos al Santuario de Santa Teresa y luego regresábamos por esta cuesta que al no tener mayor trafico permite detenerse y hacer picnic. En primavera esos cerros son de color verde y se puede encumbrar volantines. Hicimos con mi señora decena de paseos al lugar pero nunca tome la menor conciencia que me encontraba sobre suelo histórico. No es lo mismo llegar al lugar en un automóvil escuchando música que llegar a caballo con el sonido de la arenga de Chuly, la percepción e imaginación son distintas. En mis anteriores pasos por la cuesta nunca vi patrullas realistas ni me conecte con la historia, lo que sí siempre me llamo la atención es que al poniente de la cuesta, los cerros redondeados cambian y aparecen unas rocas ominosas y escarpadas y que para el viajero no pasan de ser un atractivo más. Una vez que tomamos los expedicionarios rumbo a Chacabuco, con el sonido de las palabras de Chuly en nuestros corazones, mi grado de atención se agudizo en extremo. Aquí tengo que hacer una digresión en mi relato, como ustedes son amantes de la historia sé que no los estoy aburriendo. Una vez mas la historia de Chile no puede escribirse inmaculada y este capitulo glorioso se ve empañado por lo siguiente. Sabemos que el Ejercito de Los Andes se dividió en dos cuerpos y que fue el de O’Higgins el que encontró primero a Marotto. Soler sé desvia para caer por la retaguardia de los realista. Lo siguiente lo leí en un libro que se llama Los Vengadores de Rancagua en el que se afirma que en un momento del combate, O’Higgins  fue rodeado por el enemigo y que le sobrevino una crisis tal que lo hacia revivir por segunda vez el horroroso desastre de Rancagua en el que espero inútilmente al general Carrera, en esta ocasión esperaba al general Soler el cual tampoco se presentaba. El resto lo sabemos pero que ocurre que la recriminación que le hace O’Higgins a Soler por llegar tarde no es algo simple. A Soler se le acusa de llegar deliberadamente tarde para así, salvar él la situación y llenarse de gloria. Semejante posibilidad nunca me ha parecido lógica, un oficial argentino intentando perjudicar a O’Higgins en circunstancias que todos se necesitaban mutuamente. Bueno, continuo mi relato dejamos atrás el puesto de refresco y a Chuly, a escasos 200 metros nos encontramos con la encrucijada en que Gustavo nos indica que hacia el sur avanza O’Higgins y Soler toma rumbo poniente. Quiero  destacar lo pedagógico de lo que ocurrió, recuerden que yo soy el personaje que anduvo por años por esos cerros y que nunca se comunico con la historia. Cuando Gustavo señala el camino de Soler en dirección poniente, lo primero que pienso es que van a tener problemas, porque se dirigen rumbo a las rocas escarpadas que les mencione anteriormente y que pasar caballos y artillería es imposible. La hipótesis de que el atraso de Soler se debió a lo accidentado del terreno se abre como una posibilidad y quien no nos dice que Soler fue injustamente ofendido. Para confirmar mis sospechas observe el lugar con ayuda de GoogleHearth, para quienes deseen explorar el terreno pongan en el buscador de este programa, Monumento a la victoria Chacabuco, Chile. Recuerden es el punto donde culminó la expedición, y al oriente de este lugar se pueden observar la formación rocosa que les mencione y que forman una verdadera pared vertical. Un turista o escalador pego una foto, llamado Escalada de Chacabuco, que nos permite apreciar no solo  lo escarpado del lugar sino que además existe una densa vegetación a los pies de las rocas haciendo el terreno aun mas inaccesible.

 

  Palabras finales. Como deseo que ambas naciones se estrechen en un nuevo abrazo, es que me entusiasmo y quiero pensar que Argentina nuevamente ha tomado la iniciativa, con la inspiración que les da San Martín, para ir dando pasos de integración desde la base mas allá de los gobiernos. Es posible que la gesta de nuestros héroes nos proporcione las claves para desarrollar una estrategia que logre tan loable objetivo. Esta claro que todos somos gente sencilla y que este evento es solo una cita esporádica con la historia y con nuestra historia personal. Nadie es iluminado ni habla a solas con San Martín ni se obsesiona con el tema. Para comprender esto hay que usar imaginación y observación extrema. Durante la jornada comprobé que tanto el Ejercito como la Armada de Chile les dieron una acogida formidable, todo gracias a los contactos de Marcelo y creo es posible agradecer tal gesto. La visita a la Escuela Militar en Santiago, me dio la clave. La puerta de entrada se encuentra en la Estación Alpatacal de Córdoba Argentina. Espero que puedan entender lo que estoy diciendo. Es allí donde habrá que dirigir la mirada.

    Un abrazo enorme a todos y mis deseos son seguir en contacto con ustedes.

Felipe Herrera, expedicionario chileno.


 


De regreso a casa
Queridos amigos:
Como digo en mi titulo de regreso a casa, pero todavia, con la sensacion, con la magia en cada uno de nosotros, de que mañana, muy temprano, despues del desayuno, y, con un sol hermoso y radiante, nos encontraremos en el corral, cada uno respondiendo al llamado del jefe de patrulla, y sintiendo el apoyo y el resguardo del angel protector, nuestros queridos y apreciados soldados del Ejercito Argentino. Aun es dificil despertar y poder separar lo vivido en estos dias, con el empezar de nuevo, en nuestras actividades normales, ir a la oficina, al taller, a cada uno de nuestros puestos normales de trabajo, como olvidar todas esas horas vividas, con esa gran intensidad de energia, emocion, sacrificio, si sacrificio, de haber visto, y sorprenderse con la gran entrega de cada uno de nosotros, ver mujeres que a nuestros ojos, que pueden ser nuestras madres, y estan cabalgando a la par nuestra (los varones) fisicamente mas preparados (teoria echada a tierra) para esta empresa, verlas colocar monturas al alba, verlas cinchar, es impresionante escuchar sus voces de mando hacia las nobles bestias y estas sometidas a ellas, ver a nuestros varones mayores, ejemplos de no rendirse, ni de quejarse por la dura jornada, el calor, la tierra, realmente conductas dignas de los soldados de un gran general. Toda esta vivencia aun esta latente, corre al galope en nuestro pecho y no para a descansar, y es por que lo disfrutamos, disfrutamos de esta entrega, porque asi aprendimos que lo hicieron aquellos gloriosos soldados, y como lo nuestro fue emular esos sentimientos, lo logramos, podemos sentir que no hay cansancio y si fueramos convocados, ahi estariamos por el amor que sentimos por nuestra patria. Tal vez algun mañana creamos que volveremos a ser normales (???), o que nuestras cosas normales no nos permitiran recordar, y solo sera el recuerdo de un momento lindo, y que lo vivido fue hermoso, pero la vida continua, y que hay otras cosas cotidianas que atender. Pero nos equivocamos, no. no sera asi porque cada vez, que escuchemos un galope, que veamos a alguien a caballo, que veamos una montaña lejana, en la TV, o una foto, o en una revista, que veamos un arbol solitario en la llanura, o escuchemos el correr de un rio, o simplemente veamos una polvareda levantada por el viento, nos veremos ahi subiendo esos picos detras de gloriosos granaderos y de un glorioso general. Viva la Patria.
Manuel Fernando Costas

Llego la hora de que escriba yo
Llegó la hora de que escriba yo. Desde que llegué hasta hoy (23/01/07) no había sentido nada. El cruce era como un punto en mi vida. Anoche, charlando con otro expedicionario -Juan Pablo Pagani- me di cuenta que tenia una inquietud sofocante, tanto que se convertía en miedo. Tenia MIEDO de que con el paso del tiempo me olvidase de lo que viví en los Andes. Hoy, leyendo un mail que mi papa Osvaldo mandó a los expedicionarios, me di cuenta de que lo que hasta hoy sentía era solo un gran shock. No se imaginan el alivio que me dio en el ALMA leer eso y llorar DESCONSOLADAMENTE - como me está ocurriendo en este momento-. Fue un desahogo porque me di cuenta de que esto NO LO VOY A OLVIDAR JAMAS. Cada momento, cada lugar, cada aroma, cada gesto, cada mirada, cada charla, cada pisada, cada huella...está grabada a FUEGO en mi memoria.
De TODOS me llevo un recuerdo. Más allá del mayor acercamiento con unos, sólo el cruce de palabras con otros... cada uno esta en mí.
Capítulo especial se merecen los vaqueanos. Parecen que la misma montaña los ha parido y crecieron como retoño enmarañado de esos arbustos espinosos. Son tan propios del cerro como las nieves eternas mismas. Otro aspecto a resaltar son los caballos que montaban estos “centauros”. Es algo en que me fijé detalladamente porque se de la fidelidad, la docilidad, la magia, el amor, y la entrega que tienen estos animales....los miraba y me acordaba de mi “lobo”...pensaba en la grandeza INCOMPARABLE de los caballos, en como responden fielmente a sus dueños. Son otros de los héroes de los Andes.
Como olvidar esas noches de “Grampon”... era el cierre de la noche: nostálgica para unos, agotadora para otros. Imperecederas y maravillosas para mí. Como olvidar a la tía Marce en el piso de arriba, charlando con sus sobrinas, a los soldados bailando como la ultima vez, Gastón y Mari gastando la pista y alguno que otro jugando al ping-pong.
Delgado: nuestro jefe de patrulla...pobre hombre...creo que se merece un monumento (y al lado del General). El día que internamente nos pusimos de acuerdo para ayudarnos ente nosotros y aliviarle un poco el trabajo, fue el día que más lo necesitamos. El que primero nos llamaba por patrulla, después por apellido, después por nombre y finalmente – como los grandes amigos- con afectuosos diminutivos.
Otro personaje: Quique Castillo: esa cara tan simpática, difícil de confundir. Tengo muy presentes dos de las cosas que me dijo:
- Cuando me vio llorar, dejó que se me calmara la angustia como lo haría un padre y me dijo: una mujer que llora sola, es porque tiene un corazón muy grande
- Ahora tengo un amigo: tu papá, y recién le dije que el mejor recuerdo que me llevo del Cruce son tus lagrimas.
Otro de los mejores recuerdos que tengo en el alma es en Polvaredas. Fui la primera que me levanté. Agarre mi cepillo de dientes y me tome el lujo de cepillarme los dientes (aunque suene gracioso) mirando el contaste entre el amanecer, el misterio de la montaña, sentada en el mástil y la bandera de mi patria, de mi país, ese, ese que quiero tanto, ese que amo; flameando sobre mis hombros.
El momento que tuvimos con Delgado, en que charlamos dejando que la columna avance para que el polvo no enturbie nuestros ojos. Pizarro....Pizarro...tan serio en la marcha, pero tan civil como nosotros en la cantina o en el fogón. Esa ultima noche - en la que dormí solo cuarenta minutos para “decir” que dormí- estaba ya muy cansada, él me saco a bailar...como decirle que no. Después me saco a bailar Agustín el hijo de ese cocinero que bajó del cielo para nosotros; tan buen cantante...como su pichón guitarrista.
Otro amanecer mágico fue en el Regimiento de Puente del Inca. Nuevamente fui la primera en levantarme –se darán cuanta que es el momento que más disfruto del día- prepare mi alforja y bajé más rápido que nunca esas interminables escaleras, abrí la puerta, descendí los cuatro escalones y me encontré de frente a las estrellas, todavía remolonas sin querer irse, la montaña acostumbrada a su soberbia imponencia y nuevamente el majestuoso mástil con nuestra Enseña. Sentir ese frío escalofriante que penetraba en mi cuerpo, fue un bálsamo inmejorable. Y nuevamente inspirar y sentirlo. Otro momento MIO.
Algo gracioso: ¿Y el aroma a rabanito? Alguno debe acordarse de ese comentario que lo hice en más de una oportunidad. Yo sentía ese perfume y no en un solo lugar. Algo extraño.
Se que el reloj corre. No me percato de hace cuánto tiempo estoy acá sentada. No me interesa. Me di cuenta de que el péndulo de la “mole de piedra” es otro, perece que estamos estacionados en el tiempo, parece nunca aparecer el albor... parpadeas... y ya el febo esta en el oeste. Cosas curiosas. Sé que fui desordenada cronológicamente en este relato, tampoco me importa...ustedes sabrán comprender, les debe pasar lo mismo, salen flashes y los contamos.
Esos momentos complices....”los vagos del vagón” je! Que suit se armaron en Polvaredas!...y tomando mates con dos termos, todavía no sé porque. La cuestión es que cada uno que pasaba quedaba dentro del grupo tomándose un amargo y otro y otro “para el estribo”. A la tarde algunos valientes se fueron a pegar un chapuzón en el Río. A la noche...se acuerdan Gastón y Noe?? –que todavía no entienden como me reía y lloraba a la vez- ese ataque de llanto que me esperaba agazapado y me encontró.... momentos antes Juan Sanabria pasó con ese termito lleno de caña.... vale aclarar que mi llanto no fue por eso Hay alguien más que sabia porque era ese llanto.
Mi “almanaque” de Juanpi; la siesta de Esteban en la charla de historia en Canotas; el grupo de realitas de Picheuta (parecíamos los duendes de Papá Noel); Chu llevando del cabestro a su mujer de vuelta del Cristo; alguien –que no recuerdo quien- por confusión me pregunto si era mi cumpleaños porque Mariela me dijo: ¡Feliz CumBRe!; la bandera de mi provincia con la que casi me vuelo por el viento; las bocas blancas por la protección solar; la búsqueda femenina y desesperada de un baño; las empanadas y el pisco de los chilenos; las pasas con chocolate antes del desayuno; las confundidoras calles de los RIM; el colectivo que se paro en subida tres veces; las antorchas atrás de la banda militar; los apodos de cada uno; las “frases celebres” leídas en la ultima cena; las lagrimas de Laura extrañando a su Agu; las historias de amor que fuimos “recolectando”; la imagen de Sebastián Azzarelo con la Bandera de los Andes que tanta emoción me produjo; la “pitufina”; los “viva la patria” sucesivos y permanentes de Gladis Rosales; la clase de “Penitentes” de Maru Couvert; la piedrita fresca en la que nos recostamos con Gonzalo Fernández mientras las banderas se nos caían encima; las charlas en francés con Gastón durante la marcha; los lentes top de Diego KiskKo; el poncho mejicano de Albareque que me presto en Agua de la Cueva cuando me estaba congelando; escuchar la charla entre dos tonaditas muy graciosas: la de el “Tucu” (M.F. Costas) y la de Ramon Moreira; la serenidad de Nestor Di Franco (y no en bloque); la “vinchita” de Ema Dubini; los ronquidos de Sebas; el “pita-pita” de Normita; el sombrero de Javi Bilbao; la simpatía de Cinta Casares y Mari S.A; el botiquín de Cacu (la mejor farmacia no tenia todo lo que ella si), los uniformes de los chicos de la Escuela de Policia de la Provincia de Santa Fe, el sombrerito español de Georgi....toda esta lista de recuerdos es solo una parte de lo que ahora me di cuenta que guarda mi mente.
Mi familia me supo enseñar el valor de la naturaleza, de las cosas que nos rodean, de lo que cada uno con su esfuerzo consigue. Soy una persona que amo mi país, la historia, los paisajes. Pero hay algo que muy dentro mío tengo. Es una receta, una de las mejores por cierto: la mezcla fantástica entre historia, tradición, bandera, amanecer, flora, fauna, amigos, familia, bromas, miradas, gestos, charlas. Es un amasijo –como dije fantástico- porque si bien cada uno de nosotros tuvimos los mismos ingredientes para prepararlo, ninguno, pero estoy segura de que ninguno, es igual al otro. Con esta metáfora me refiero a que todos vivimos las mismas cosas, pero cada uno las capto de manera diferente.
Lo únicos que sale de mí en este momento son cuatro cosas: recuerdos, palabra, llantos y suspiros.
Por ultimo, volviendo al inicio, puedo concluir que miedo al olvido no debo tener, es más, ya no lo tengo. Como dijo M.F. Costas en su carta: con cada árbol, cada montaña, cada nube de polvo nos vamos a transportar a ese momento y ese lugar que nada ni nadie superará EL CRUCE A LOS ANDES EN LOMO DE MULA.
Sepan que los quiero profundamente.
Paula Tamagno
 

Amigo Claudio, en respuesta a tu mensaje de saludo por mi cumple (6 de enero) te hice el comentario que al otro día partía hacía Mendoza a realizar el cruce de los andes a lomo de mula, inmediatamente me pediste que te hiciera un comentario a mi regreso, es por ello que cumplo con tu pedido:

El cruce de Los Andes a lomo de Mula es parte de un proyecto pedagógico que tiene por objetivo difundir la vida, obra y valores del Gral San Martín.

La Asociación SanMartiniana 'Cuna de la Bandera' trabaja todo el año para la concreción de este proyecto (acá en Bs As dicta cursos en la Casa de Gran Bourg), por lo gral se inscriben más de 5000 personas con intenciones de realizar la travesía, pero solo 70 realizarán la cabalgata. Este ha sido el Noveno Cruce.

Ahora hecha la introducción te cuento directamente de que se trata: el proyecto toma forma con gente de todo el país, a los cuales se los reune jueves por medio y se los sumerge en la vida de nuestro Héroe, ¿ quien no ha soñado con el cruce de los andes cada vez que nos hablaban de San Martín ?, en fin, la cosa es que nos vamos haciendo amigos durante algunos meses y convivimos experiencias en distintas zonas del país para ir aclimatándonos a lo que nos esperará en la travesía.

El proyecto culmina con el Cruce en el mes de Enero (mismo mes en que cruzo el Gral y sus Granaderos), la intención es rendirle homenaje a esos patriotas que dieron su vida por la independencia de América, y para ello se imita con cartografía de esa fecha los caminos utilizados, se trata de vivir la experiencia de igual forma, es por ello que se duerme bajo las estrellas arriba de estos montes magníficos (solo en bolsa de dormir sin carpa), transitar por los mismos senderos y precipicios y así llegar desde El Plumerillo hasta el Cristo Redentor lugar donde nos reunimos a efectuar la ceremonia final.

Brevemente te explico como se logra:

Apoyo Logístico:

El viaje se logra gracias a el apoyo del Ejército Argentino, del Regimiento de Infantería de Montaña 16 y del R. de Cazadores de Alta Montaña 8, ellos son los que proveen las Mulas, los vaqueanos, el camión Unimog de ambulancia, los alimentos, un helicóptero, motos todo terreno, más un total de 40 oficiales y suboficiales que nos brindaron soporte en todo el cruce.
Quiero aclararte que todos los civiles hemos advertido con gran sorpresa la predisposición por enseñarnos por parte de los militares para que aprendamos a manejarnos con soltura en ese ambiente tan inóspito, en esa geografía difícil y desconocida, de allí que se logra una comunión de ideales y objetivos que finaliza con la obtención de grandes amistades entre civiles y verdes tal como ellos dicen.

El Ejército oficia de guía y se hace cargo de la seguridad, aunque no se interpone entre la naturaleza y los sentimientos a los efectos de que cada uno pueda experimentar lo suyo.

Un día en el cruce:

Nos despertamos muy temprano, cerca de las 6 de la madrugada, luego de desayunar nos unimos con las mulas para prepararlas para la travesía del día, todos los días hay clases de historia por parte de historiadores Argentinos reconocidos los que nos van relatando que fué lo que aconteció en aquel entonces en cada uno de estos lugares, las batallas, los pensamientos, los hombres, sus valores y sus actos.

Almorzamos con una vianda bien provista en donde se pueda y al atardecer siempre se llega al objetivo con gran cansancio, y es por ello que nos esperan nuestros amigos con un buen plato de comida, luego le sigue el fogón (historias, canciones y bromas más las anécdotas del día) para luego finalizar durmiendo en un hotel de 1 millón de estrellas !!!

El Camino:

Comienza el viaje en Plumerillo (lugar donde San Martín creó el ejército de Los Andes), continúa en Estancia La Canota, Cueva de Agua, Uspallata, Picheuta, Polvaredas, Puente de Inca, Cuevas y Cristo Redentor
Mi experiencia en forma brevísima:

Viaje con Ivana, mi hija de 15 años, juntos fuimos con grandes expectativas pero la verdad es que han sido superadas, el viaje ha sido magnífico, el paisaje exhuberante, las sensaciones son a cada momento y la experiencia es única e irremplazable.

A partir de hoy se terminaron los héroes de hojalata o de papel, los del cine quedarán para otros, a nosotros nos sobran tipos de verdad que se la jugaron para que hoy disfrutemos todos nosotros de nuestra libertad.

Claudio, se que es medio largo lo que escribí, pero me quedo cortísimo, vos que sos un tipo que te gustan las aventuras no deberías de perderte esta, te lo dice un personaje que es Expedicionario San Martiniano, integrante de la asociación y Argentino hasta la médula.

Entiendo que lo harías porque te gusta la exigencia física, pero luego de concretarlo tus sentimientos cambiarán para siempre debido a que estarías forjado de una forma diferente.

Ojalá que transcribas todo en una nota tal como lo escribí, si bien pueden ver la experiencia por canal 9 quisiera que lean lo que siento.

Haré lo posible para que te inviten para el´10 mo cruce, vos llegas a más de 15 mil personas y es lo que se busca, el efecto multiplicador para intentar de a poco recuperar los valores Argentinos.

Un fuerte abrazo

Ruben


Querido Hermano Gastón
Siempre desde la Pampa saben venir éstas voces serenas cómo vientos  llenos de Patria Viva. Claro que sí amigo del alma, éste es nuestro tiempo de responsabilidades y no tenemos excusas para dejar de tomar la tacuara y ahora en paz continuar la lucha por la defensa de los valores y principios que los huesos sagrados de los hijos de ésta bendita tierra argentina mantienen enhiesta aún desde sus tumbas en la turba malvinera ó en las rocas del andes ó en los mares peruanos y en los llanos de  Quito.
No hay opción, hay que seguir con los que tenemos y hacer lo que podamos. Los testimonios se levantan ó se dejan por comodidad ó cobardía, las banderas también.
Al gaucho, el soldado y el ciudadano, todos uno y trino, que forjaron éstas tierras , nadie nada les regaló , todo lo tuvieron que arrancar al enemigo de adentro y de afuera.
Nos quieren hacer creer que los tiempos, la mundialización, internet y los medios han hecho desaparecer  el sentido nacional del hombre, algunas tierras del globo hoy gritan y pelean para rescatar su libertad avasallada y mancillada.
 Igual que los cuyanos de entonces ó la defensa de Malvinas.
Mientras tanto sigamos nosotros en nuestro sendero que poca cosa no es, el gaucho calienta la pava despacito, casi entre las pocas brasas y a veces en las cenizas, buen mate el del gaucho.
Mañana en el Campo de la Gloria volveremos a serpentear nuestras ideas y nos seguirán copiando y mejorando,  eso es lo que queremos, porque lo nuestro es servir a la causa nacional y católica. Debemos sembrar y que la Patria coseche para su bien y el de los que vienen atrás .
Un abrazo en MALVINAS y gracias por tus vientos frescos
VIVA LA PATRIA
Chuly
 

Desde aquí, desde el medio de la pampa, que tantos mártires tiene bajo su suelo, los estaremos acompañando en una galope mágico y sagrado a quienes sin pensarlo siquiera, escribían con sangre el capitulo mas glorioso de ese libro llamado Identidad Nacional.
Todos estarán presente.
Desde una atalaya celestial estarán atentos y observando Bermúdez y Cabral, Giachino y Cisneros, Favaloro y Atahualpa, Juan Manuel y Facundo, Juana y Don Martín, el ciudadano soldado y el soldado ciudadano. Los vivos y los que ya no están físicamente, los que amaron fervientemente este suelo acompañaran a cada jinete, en este renovado galope.
Sabe una cosa, Chuly querido, en ese momento la tierra renacerá.
Porque ella vuelve al bautismo original en cada trote, en cada flauta andina, en cada vidalita, vuelve a nacer en cada erque solitario y en cada guitarra matrera.
Será porque la tierra es tan humilde que no entiende de olvido, porque tampoco comprende, pero perdona, a quienes les da la espalda, porque tiene la fuerza y la templanza para seguir dando posibilidades y una nueva oportunidad, porque la tierra agredida se restaura y es sanada en cada galope evocado, en cada marcha a los Andes, en cada rezo o plegaria de los chamanes sobrevivientes.
Creo humildemente que la Patria como Malvinas es una CODA que aun no termina. Porque sabe una cosa, aun la banda sigue tocando y nosotros somos esos músicos que se niegan a concluir tan hermosa sinfonía.
Un abrazo, querido amigo, un abrazo con mucha Patria en las manos.

Un cariño de Gianluca, Gaetano y Yanina.

Siempre estarán presente
CURRAHEE!!!
Gastón


Chuly querido, me convoca a escribirle el tiempo sin comunicación y las ganas de retomar el contacto. Se que esta muy ocupado en la labor cotidiana del trabajo diario, solo pretendo robarle unos minutos para hcerle llegar mis saludos y el afecto de mi familia.

Espero se encuentre muy bien, gozando de buena salud al igual que todos los suyos.

Por aquí, volcado a la profunda vocacion del descubrimiento, del saber como eran los que se fueron, que hicieron por los que vinieron.

Cuando no alcanzan las palabras, cuando las frases estan demas, solo queda refleccionar sobre lo que hicieron esos baluartes, muchos de ellos sin bronce, muchos de ellos desconocidos y olvidados. Extraerlos del pasado nos hace fuertes, nos marca el camino y nos hace mejorar como personas.

Soy de aquellos que no admiran a la estrella de futbol europeo, ni envidia las lujosas mansiones de los Cayos de la Florida. Mi admiracion vuela y radica en aquellos que se desvelaron por una patria en formacion y crecimiento, los que sostuvieron el honor y dignidad de una raza, los anónimos que marcharon por la calles de Puerto Argentino a ocupar esas elevaciones que dominan el trozo de tierra que mas quiero en el mundo.

Por eso querido amigo, mi corazon y mi alma se quedaron aferrados a esas piedras de Picheuta y a esos pricipicios del Portillo, por eso querido amigo a veses cierro los ojos y viajo a ese invierno de 1982, por eso querido amigo mi sentimiento quedo para siempre unido a esa gente linda que forma mi querida “Sanmartiniana”, y finalmente es por eso querido amigo, que esporadicamente llega alguna carta desde el Sur.

Chuly, no lo molesto mas, solo le digo que los queremos mucho, que nuestro cariño que aquí le envío, sea extensivo a todos los que colaboran y trabajan en forma desinteresada por el bien de esa, mi querida institucion, que descansa en ese nucleo duro… su corazón y su garra.

Un abrazo a todos. El afecto es permanente y el cariño es el mismo de aquel dia que baje por primera vez del colectivo y pise tierra rosarina.

Mis saludos y reverencias, lebanto la mirada hacia el cielo y en ella le pido al Creador que alguna vez me permita repetir ese hermoso sueño de estar nuevamente con ustedes.

Chuly, viejo guerrero, amigazo del alma, le mando un fuerte abrazo y en ese abrazo le dejo el mas lindo sentimiento de admiracion y respeto.

Con el aprecio y afecto de siempre…Desde Puan, Cambio y fuera.

Un saludo de Yani y los chinitos. (Los queremos muchisimo)

Gastón


Cruce de los Andes

Un valioso aporte a la construcción de la identidad nacional

“De todos los sentimientos humanos, ninguno es más natural que el amor por la aldea ,el valle o la barriada en que vivimos...habla de nuestros recuerdos más íntimos...estremece nuestras emociones más hondas...todo lo suyo lo sentimos nuestro en alguna medida y nos parece también que de algún modo le pertenecemos, como la hoja a la rama.
Ningún concepto político determina este sentimiento natural...Es amor vivido y viviente ,compenetración del hombre con su medio .No tiene símbolos racionales, ni los necesita ,su fuerza moral es más honda ,tiene raíces en el corazón”.
José Ingenieros(médico y escritor argentino,1877-1925)
-Fragmento de su obra Las Fuerzas Morales-


En medio de una cultura globalizada e impersonal atreverse con Proyectos de gran envergadura a nivel histórico-cultural parece que se situara fuera de época. Tal es el caso del emprendimiento que la Asociación Cultural Sanmartiniana “Cuna de la Bandera”de Rosario, año tras año lleva adelante con el esfuerzo que ello representa y es el “ cruce de los Andes a lomo de mula”,culminando hace pocos días la octava edición ,realizado entre el 15 y el 24 de enero.
Solemos escuchar elocuentes discursos que nos indican expresamente cuáles deberán ser nuestras acciones en las que demostremos a lo largo de la vida cuánto amamos a nuestra Patria ,si somos consecuentes con nuestros próceres y ríos de tinta se pierden en el olvido de vocablos vacíos de espíritu y de hechos.
Dijo el Gral. San Martín que “ el camino más seguro para llegar a la cabeza es empezar por el corazón”.Y precisamente es eso lo que se logra con la preparación a lo largo de casi un año calendario de quienes anhelan y pretenden llegar a ser los expedicionarios del Cruce de los Andes.
En un grupo heterogéneo y de intereses variados ,a lo largo de ese tiempo se comienza a conocer la realidad historiográfica que ha marcado las cimientes de nuestra Patria ,a cargo de personas de reconocida valía en el campo de la investigación histórica, para llegar al propio terreno con bases firmes y fundadas.
Es por ese motivo que el Proyecto pedagógico cultural de esta asociación fundada por el Gral. Diego Alejandro Soria en 1996 y que cuenta como Presidente al Tte. Coronel Víctor Hugo Rodríguez y como Vicepresidente al Coronel David Cabrera Rojo ,son dignos de apoyo .El hecho de encarar tan magna empresa con el propósito de que un puñado de argentinos pueda sentir en la piel el rigor de los Andes, degustar los sinsabores de la travesía volviendo el reloj de la historia hacia atrás y la satisfacción del hecho consumado me permite decir que hagamos oídos sordos a quienes no nos demuestran con hechos que nuestra Patria es bella...que merece ser amada...que hagamos hincapié en ambas gestas ,la independentista y la de Malvinas para poder mirar a los ojos a nuestra descendencia ,simplemente porque habremos sido honestos con nosotros mismos y que el VIVA LA PATRIA no sea un sonido ronco carente de sentido sino un estridente rayo que parta del corazón.
Esta es una manera de aportar a la formación de la identidad nacional, hablando y haciendo sobre lo nuestro ,nuestros hombres y mujeres ,los de todos los días que luchan por sobrevivir , los que fueron al duro combate y también aquellos que entregaron lo más preciado de sus vidas ,sus hijos.

“Para defender la causa de la independencia no se necesita otra cosa que orgullo nacional.”
José de San Martín

Stella Maris Arzuaga
Exp.VIII Cruce de los Andes
Arrecifes-2006-


Hola queridos amigos:

Quiero saludar a todos, sin dar nombre y prioridades, y quiero ademas
ratificar el mensaje no solo de este Correntino de Ley, como lo es Juan
Jose, sino de todos aquellos que tuvieron el momento de hacerlo sin
emocionarse, esto es un problema para mi, pero, ahora no se que me paso y
me despache con este mensaje.
Como no recordar, todos aquellos momentos, los retiros espirituales que
haciamos con Juan Jose, la compañia de Santiago y Santiaguito, el primero
con una condicion que la tienen muy pocos. Adolfo con su tan pedida
Salamanca y que nunco logro conocerla, la valentia de Hector que siempre
estaba en nuestra defensa, la de Pereyra con su cuentos y no cuentos, bueno
no se de cuantos decir algo, para que me habre metido en esto, de nombrar
gente y otros se sientan ofendidos por que no los nombre, pero, bueno, estos
momentos son siempre asi, lo que si estoy seguro es que, cuando cierro  los
ojos para ver algo de esos momentos los veo a todos ustedes. Dios nos de
mucha fuerza para que podeamos encontrarnos algun dia, a pesar de las
distancias. Un Abrazo a todos y sigamos la cadena. Juan Carlos "El

Entrerriano y Federal"

 


Mi querido señor:

Espero que todas sus cosas se encuentren muy bien,la razon de mi carta es para agradecerle a usted en especial y ademas a todo ese gran equipo,por todo lo que me brindaron desde el 1º dia en que me entrevistaron,yo no se si todos los que asistieron al cruce habran sentido con tanta intensidad cada momento lo que si puedo asegurarle,es que lo que yo iba buscando lo encontre plenamente,a cada paso y tengo que confesarle,que mucho de ello fue atraves suyo,con sus reflecciones,acotaciones ,vivencias y criticas costructivas hacia toda la expedicion,mi busqueda era hacia dentro mio y con mi padre,fallecido hace tres meses,en esta experiencia,pude sentir a flor de piel todo eso que con amor,patrotismo y mucha hombria de bien siempre me quiso tranmitir,el en cierta forma tambien tubo experiencias extremas como el monte tucumano,donde tubo la valentia de hacer saber a sus superiores lo que no estaba bien en pos de su tropa,pero nunca retocedio,cuando escuche ese dia en uspallata su
experiencia de malvinas,que por supuesto creo que fue mucho mas extrema y traumática,comprendi algo que siempre mi padre me decia,.."un buen lider dice siempre
vamos ha hacer juntos ..y no van ha hacer...".
por todo esto y mucho mas le hago saber,que estoy muy agradecido por todo,no se si nos veamos en otro cruce
ya que creo que esta es un experiencia irrepetible y unica y ademas hay que cederle el lugar a otros en su propi a busqueda, lo que si espero y deseo es podernos encontrar en donde sea,junto con toda esa hermosa familia sanmartiniana,y cuenten desde ya con el vino para las siguientes expediciones, en el va a ir todo mi afecto y gratitud hacia todos esos expedicionarios,que como yo, encontraron el sentido de todo esto.
mi querido señor lo despido, le deseo lo mejor para usted
y su familia,le mando un fuerte abrazo y hasta siempre.

adolfo diaz guimaraes.
 



Hurlingham, 6 de febrero de 2006

 

Pensé que con sentarme en la compu, las palabras capaces de describir lo que sentimos en este octavo cruce se dispararían solas. Pero parece que las experiencias fuertes y enriquecedoras no negocian con el mundo de las letras. Entonces recuerdo cuando Daniel me mostraba su primer cruce en fotos, y trataba de explicarme que lo que se veía en las imágenes no coincidía plenamente con lo que había visto, oído, sentido. Y es tan cierto, que uno se trae el corazón explotando de emociones, que se forma una comunidad con códigos de respeto y entrega, que uno pasa a formar parte de la montaña. Y el cielo y el agua de los ríos se trasfunden en nuestra piel. Es cierto también que la historia nos habla de sus Hombres a través de las piedras, que los pequeños gestos se transforman en clases de vida. La escasez de algunos recursos nos hace conscientes de nuestra riqueza; las matas de Polvaredas enseñan que sus pobres tallos, castigados por el viento, son capaces de regalar una flor  amarilla que alegra la vista en la puesta del sol. La misa en Agua de la Cueva no es más que un poderoso símbolo, porque la montaña, como un inmenso altar, nos está alentando a la confraternidad. Los diferentes orígenes, edades, ocupaciones de los expedicionarios, dejan ver a las claras que para que se concrete un proyecto la diversidad es un signo positivo,  que nos enriquece, siempre y cuando estemos dispuestos a escuchar. Los distintos roles, el compromiso de hacer el esfuerzo mayor en el cumplimiento de cada uno de ellos, y los valores históricos y patrióticos por sobre todo, nos transforman, y de regreso, nunca más seremos los mismos...

 

Es para mí una alegría enorme haber participado, tuve la gratísima vivencia de ver a la columna, atravesando la montaña en silencio, descubrir en cada rostro, durante el trayecto una expresión diferente, pero con ciertos matices que los hermanaban. Y ver también, con la misma garra, a esos caminantes que sin saberlo, cabalgaban la mula de su intrepidez y su entereza.

Por último, creo que Santiago aprendió lecciones de un valor incalculable, y que seguramente, con el correr del tiempo, será capaz de difundir. Porque el Cruce también lo ha transformado, indudablemente ya no es el mismo...

 

Margarita Rothenberg
 



Querido Pablo:

     La verdad que me emocione mucho al leer tu mail, porque en tus palabras describias mis emociones, yo les puedo contar que este Cruce (mi 2do. cruce) lo vivi de manera muy diferente al primero, ya que no tenia los nervios del primero y si el primero me hizo inmensamente feliz, no puedo describir la felicidad que hoy siento..... es mucho mayor..... el sentimiento de patria esta a flor de piel, como el dia 23 de enero de 2005, en que por primera vez llegue al Cristo, digo por "primera vez", porque aun cuando este 22 de enero no pudimos llegar, la primera sensacion fue de mucha pena, pero hoy siento que llegamos!!!!!, que cumplimos el objetivo, que honramos!!!, que hicimos amigos,  y que estamos todos orgullosos y que no podemos contener la necesidad de contar una y otra y otra y otra... vez nuestras experiencias.
Gracias!! a todos por compartir esta increible y enriquecedora experiencia conmigo, y UN GRACIAS muy ESPECIAL a la ASOCIACION por mostrarme esta realidad y darme la oportunidad de poder vivirla y ojala pronto nos volvamos a encontrar!!!!, gracias CHULY, gracias DAVID, gracias, gracias!!!!!! Los llevo a todos en mi corazon!!
Un enorme abrazo de una "ballenita sanmartiniana".....
HASTA PRONTO!!!
 
VIVA LA PATRIA!!!!
 


Gabriela van der Horst
gvdhz@yahoo.com
 

Estimados Sanmartinianos,
Dos expedicionarios del 8vo.Cruce estuvieron presentes luciendo las chombas identificatorios el domingo 29 de enero de 2006 en el Manzano Historico, Tunuyan, Mendoza, saludaron a las autoridades presentes y explicaron los fundamentos y propositos de la Asociacion Cultural Sanmartiniana Cuna de la Bandera de Rosario.
El licenciado Luis Peñafiel, jefe de Prensa de la Municipalidad de Tunuyan se comprometio a enviarnos una copia de la filmacion del emotivo acto.Adjuntamos a continuacion lo publicado por el diario Los Andes de la ciudad de Mendoza.
Asimismo, somos portadores de una carta dirigida al Gral. Diego Soria para ser entregada en mano.
Un cordial saludo.
Eva H.de la Reta y Carlos J. Pereyra

Recuerdan en El Manzano el regreso triunfal de San Martín
El acto se realizó la mañana de ayer, en Tunuyán.

Federico Silvapintos - Especial para Los Andes

El 183º aniversario del paso del General San Martín por Tunuyán fue recordado ayer en El Manzano Histórico, en un acto que incluyó, además de los discursos habituales, una pequeña obra de teatro en movimiento que atrajo a más de 600 espectadores.

En una mañana soleada y lejos del calor de la ciudad, autoridades civiles y militares recordaron ayer el retorno a la patria del Libertador. Mucha gente, que llegó a El Manzano para pasar el domingo con su familia, se acercó al acto, en el que estuvieron presentes, entre otros, el intendente tunuyanino, Eduardo Giner; la subsecretaria de Turismo de la provincia, Gabriela Testa; diputados, concejales locales, granaderos, militares y agrupaciones gauchas.

Esta es la segunda vez que se organiza esta conmemoración. El acto, realizado al pie del monumento que recuerda el retorno del General San Martín, avanzó rápidamente por los puntos habituales: Himno Nacional, minuto de silencio y breves discursos que no sólo recordaron los hechos históricos del paso del Libertador por estas tierras, sino que destacaron los valores que impulsaron a San Martín en su gesta libertadora por varios países de América.

Tras la campaña libertadora en Chile y Perú, San Martín dejó su ejército en manos de Simón Bolívar -quien continuó hacia Quito, Ecuador- y regresó en barco desde Lima a Santiago, y luego a lomo de mula hasta Mendoza. El 26 de enero de 1823 partió de Chile y tres días después fue recibido por el coronel Manuel de Olazábal en el Portillo Argentino, desde donde bajaron hasta Chacayes, la zona en la que hoy se encuentra El Manzano Histórico. Al otro día, seguiría su camino hacia la estancia El Totoral para llegar a la ciudad de Mendoza unos días más tarde.

Luego de los discursos, llegó la actuación. Vestido con pantalón y chaqueta azul, poncho chileno y guarapón -tal como se lo ve en el monumento ubicado en El Manzano- el actor Martín Neglia interpretó a San Martín montado en su mula zaina, seguido por dos paisanos. Desde el costado izquierdo del monumento, los actores representaron la llegada del Libertador a estas tierras hace 183 años.

Luego de andar unos metros cuesta abajo, San Martín fue recibido por un actor que interpretó el papel del coronel Manuel de Olazábal, que por entonces tenía 26 años. La pequeña obra de teatro en movimiento -que la gente siguió de cerca- incluyó también la actuación del ballet de danzas folclóricas Estrella Federal. Los actores continuaron caminando seguidos por el público hasta donde hoy se ubica el retoño del histórico manzano, bajo cuya sombra descansó el Libertador.

 

Carta a los Amigos Sanmartinianos


                                                      Buenos Aires, 18 de noviembre de 2004

 

Estimados amigos:

              Tal como se lo adelantara a algunos de Ustedes, en lugar de renovar mis esfuerzos para lograr acompañarlos en esta nueva expedicion, debere llegar a otros destinos. He sido trasladado a la Embajada Argentina en Tokio donde asumire funciones durante la primera semana de Diciembre.

               Se trata de un nuevo desafío tan apasionante como un “Cruce de los Andes”. Los ideales sanmartinianos que siempre nos guían en este tipo de emprendimientos serán los que me señalen el camino a seguir en estas nuevas responsabilidades. Se trata de seguir defendiendo los intereses de nuestra Nación desde Oriente, mostrar en esas regiones nuestra vocación de paz y nuestra constante anhelo de encaminar a nuestro país por la senda de un desarrollo justo y equitativo.

            Objetivos claros, profesionalidad, liderazgo, perseverencia, capacidad de organización, resignación del interes personal en pos de un interes superior, la Nación, y sobre todo, Patriotismo, fueron los atributos que hicieron que  nuestro Libertador se perpetuara en el bronce.  Puedo asegurar que los ideales del General San Martin guiarán mi conducta y mis acciones durante el desempeño de estas nuevas responsabilidades.

              Si bien, cuando ustedes esten pasando por los desiertos, valles y altas cumbers, yo estaré a miles y miles de kilometros de distancia, los valores e ideales que compartimos me haran estar muy cerca de ustedes.  Quizas sea esta una forma de apoyarlos en esta tarea que no pude concretar.

             Quisiera despedirme y desearles exitos en este desafio. Una hazaña que estan a punto de comenzar. Me pongo a disposicion de ustedes ya sea en la Argentina, en Japon o en las Altas Montanas, donde Dios decida nuestro encuentro.  Hasta siempre y que Dios los bendiga, Jorge Osella

jorgeosella@fibertel.com.ar

Por el Dr. Rubén Omar Sosa

En menos de un mes crucé la Cordillera de los Andes dos veces .En ambas travesías lo hice acompañando a dos fundaciones. En el primero junto a un grupo de sanmartinianos Rosarinos llamado "Cuna de la Bandera". El segundo con una fundación de niños discapacitados llamada Accadi. 
En la primera experiencia cabalgué como único médico de 120 jinetes. 
El Teniente Coronel (R) Víctor Hugo Rodríguez, junto a un grupo de colaboradores tuvieron la titánica tarea de organizar el 5to Cruce de los Andes y llevarlo a cabo con éxito. 
En los diez días que duró la marcha aprendí que en el medio de la montaña no hay tesoro mas valioso que una mula , comprendí a aquel rey que al escapar de sus enemigos grito en medio de un río "la mitad de mi reino por un caballo" . 
Supe del frío en mi bolsa de dormir escarchada y del calor insoportables debajo del sombrero. Supe del miedo a los precipicios y al dolor de rodillas después de cinco horas de cabalgata, sabiendo que faltan aún tres o más. 
Comprendí que los héroes que me contaba Anteojito -increíblemente- no eran de bronce y los valoré más aún en medio de mi carne y mi huesos doloridos. Porque también valoré definitivamente a mis héroes. Yo, al terminar mi recorrido con trescientos kilómetros en mis nalgas y a cuatro mil doscientos metros de altura, al bajar no me esperaba la muerte en una batalla, sino un asado, una cama cómoda y un país ya liberado por la sangre que aquellos habían derramado. Ellos estaban en el verde repentino del Valle de Uspallata, en las secas alturas de la paradójica Agua de la cuevas, mirando a Mendoza de noche como desde un avión en la estancia Las Canotas, envuelto en el viento helado del Cristo Redentor, ellos estaban cuando me sentí custodiado a mi derecha por el Aconcagua mientras éste sostenía el techo de América, me iba sumergiendo en el túnel del tiempo a medida que me adentraba, como un microbio en esas monumentales y estáticas entrañas , y se me hacía que me miraban aquellos hombres desde las mismas quebradas que a ellos mismo los vieron pasar ciento ochenta y seis años atrás. En algunos tramos donde me encontraba sin aliento -a la vuelta de un paramillo-, y me topaba de frente con mi historia y la de mi país, quiero decir cuando me encontraba conmigo... porque no decirlo; lloré. 
Lloré de orgullo cuado nadie me veía, lloré de alegría de pertenecer a esta tierra. Si había una mínima duda acerca de mi identidad, un tenue fantasma de no pertenecer a este suelo, una voz interior con anhelos de emigrante o algún glóbulo rojo que no fuera celeste y blanco, allí se quedó, en la Cordillera de los Andes, en la montaña que todo lo transforma en montaña... 
Parábamos al mediodía -no más de veinte minutos- para descansar la osamenta, abrevar las mulas y devorar la vianda, esa misma que por mañana parecía que nadie iría a comer. Y escuchábamos una clase de historia. Y allí estaban de nuevo, ellos, sentados a nuestro lado, tal vez en las mismas piedras en las que nosotros apoyábamos nuestros isquiónes magullados, ellos, mirándonos desde la gloria. 
Meses antes del cruce leí la vida de José de San Martín por Rene Favaloro, Bartolomé Mitre, Ricardo Rojas, Domingo F. Sarmiento, Pérez Pardella, Gerónimo Espejo, Patricia Pascuali, pero debo confesar que fueron esas montañas quienes me dieron la dimensión exacta de la epopeya. Los inextinguibles vientos, el tan impalpable como infinito polvo del camino que a veces se encapricha en ser camino hasta lo implacable, el calor que sólo dejaba paso al frío, los milagrosos e ilimitados manantiales helados, las piedras partidas por ese karateca de mano hierro certero que son las disímiles temperaturas, las estrellas más cercanas a la palma que jamás tuve antes, el resucitado lucero del alba como un sol prematuro, la sed pertinaz y la nausea repentina, la nariz reseca ,el dolor de cabeza, el imperecedero sol en la espalda, las distancias inacabables, el aire diáfano y tenue, el arco iris pétreo del cerro siete colores que separa la precordillera de la cordillera, las nieves blancas y eternas allí arriba, la ausencia constante del verde abajo. Un guanaco vigilante, confundido entre las rocas. El cielo azul cobalto repentinamente salpicado por la encumbrada mancha de ceremoniosa tinta china que balancea en silencio un cóndor y la eterna enhiesta angustia de Los Penitentes 
Esas cosas me hablaban de ellos, de mis héroes, los que yo creí que eran de bronce y que, sin embargo, me enseñaron que no hay metal más fuerte e incorruptible que el verdadero amor a la patria, entregarle todo a un prójimo que en muchos casos no volverían a ver o lo que en más increíble aún: jamás conocerían.



Eduardo Cerruti

Queridos caballeros y mujeres de los Andes, vayan estas palabras de agradecimiento para cada uno de ustedes, por TODO lo que me han brindado a lo largo de esos días compartidos en la montaña.

Imposible es olvidar cada uno de los momentos vividos, desde lo insignificante hasta lo mas importante, desde el dolor porque algún compañero no podía realizar algún tramo, como la alegría de saber que alguien se había recuperado.

Muchas emociones fuertes tuvimos, nos reímos, nos pusimos serios y hasta lloramos. Hoy, ya son recuerdos, que con el tiempo se irán transformando en nostalgias dignas de querer ser vividas nuevamente.