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El Exilio

 



1· El Exilio

Tras haber pasado por Santiago, Chile, y residido por breve lapso en Mendoza. Alli abrigó la idea de pasar inmediatamente hacia Buenos Aires para ver a su mujer muy enferma desde tiempo atrás.

Cuando se propuso continuar su viaje hacia la Capital para ver a su mujer que lo llamaba, no pudo realizar su deseo porque en Mayo, al disponerse a partir, le avisaron que en el camino había gente armada para prenderlo.

Remedios falleció en Buenos Aires el 12 de Agosto de 1823, sin que su esposo pudiera estar junta a ella a la hora de su muerte. Así terminó aquella abnegada mujer, lejos de su marido, como había empezado su vida conyugal.  


            

Como se ve San Martín dice que ha perdido no solo a una mujer, sino “una amiga” difícil de reemplazar.

Guido le aconseja que evite el viaje a Buenos Aires y que sea Merceditas quien viaje, pero a Mendoza. A pesar de ello, San Martín comprendió que debía partir a Buenos Aires, con el objeto de recoger a su única hija para educarla y alejarse con ella a Europa; si es que podía arreglar sus escasos recursos.

En aquella hora de soledad, sintió la necesidad de un cariño.

El 4 de diciembre de 1823 llegó a Buenos Aires. Allí honró la memoria de Remedios, fallecida poco antes, mandando a construir en recoleta el sepulcro para los restos de Doña Mercedes, y colocó sobre la tumba una inscripción que dice "aquí yace Remedios Escalada esposa y amiga del Gral. San Martín".

En febrero siguiente partió desde el puerto de Buenos Aires a Europa con su hija Mercedes para atender su educación escolar.

Su expatriación había comenzado y no finalizaría hasta veintiséis años después.