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El
general José de San Martín es sin duda el héroe máximo
en la historia Patria, constituyendo un ejemplo su vida
pública como la privada y los argentinos lo hemos
tomado como modelo y hablamos de "ética
Sanmartiniana" como la norma a imitar.
Las
páginas más brillantes de su carrera son las de su
organización y ejecución de la campaña de los Andes.
Para ganar la guerra de la independencia era necesario
expulsar a los realistas de Perú que era el centro de
su poder en la América del Sur.
Hasta
su llegada a la Patria, los ejércitos independentistas
habían operado ofensivamente a través del Alto Perú
(la actual Bolivia). San Martín comprendió que ése no
era el camino y concibió su plan estratégico
continental. En él determinó actuar en primer término
sobre Chile y desde allí en una operación anfibia
desembarcando en el Perú. Pero para ello era necesario
cruzar la cordillera de los Andes y expulsar a los
realistas de Chile.
Para
cumplir su plan, San Martín consiguió ser nombrado
gobernador de Cuyo, que por su ubicación geográfica
era la provincia indicada para organizar un ejército.
Movilizó todos los recursos humanos y materiales para
formar el ejército de los Andes. Ese ejército debía
afrontar un desafío inmenso: Vencer al majestuoso
macizo andino y derrotar a los realistas de Chile. Ello
le hizo escribir el 14 de Junio de 1916 a su amigo Tomás
Guido:
"Lo
que me deja dormir, no es la posición que pueda hacerme
el enemigo, sino atravesar estos inmensos montes".
El
gran Capitán formó y dirigió personalmente la
instrucción de su ejército y adoptó todas las
previsiones para realizar una campaña ejemplar. Le
prestó particular atención a dos campos de la conducción
militar que en esa época estaban completamente
descuidados: de la logística y el de la inteligencia.
En
logística organizó diferentes servicios de sanidad,
intendencia y arsenales.
En
inteligencia, San Martín empleó acertadamente el
espionaje, contraespionaje y el engaño para confundir
al enemigo sobre la verdadera ruta empleada para la
invasión a Chile, con el cual logró que este
dispersara sus fuerzas y presentara efectivos inferiores
en el campo de decisión.
Todas
estas previsiones permitieron el cruce de la cordillera
a costo ínfimo de pérdidas. Hay que tener en cuenta
que los andes, donde el ejército libertador cruzó en
dos columnas principales y cuatro secundarias de muy
reducido efectivo para desorientar al enemigo, tiene
características que dificultan enormemente las
operaciones ofensivas.
La
cordillera que debía franquear el Ejército de los
Andes tiene un ancho de 350 Km y el frente en el que
operó era de 800 km. Las alturas máximas que debieron
cruzarse alcanzan los 5.000 m sobre el nivel del mar.
Las
montañas son muy escarpadas y carentes de vegetación,
los cursos de agua son escasos y de muy fuertes
corrientes. En la época de San Martín no existían
caminos, sino tortuosas sendas que en muchos sectores
bordeaban profundos precipicios. Había total carencia
de población y los valles son completamente áridos.
Sólo
la sólida formación militar y la capacidad como
organizador y conductor le permitieron desarrollar con
éxito la campaña de los Andes, cruzando la cordillera
con más de 5.000 hombres a un costo muy pequeño (300
bajas) y derrotar al enemigo en la batalla de Chacabuco
el 12 de Febrero de 1817, dando de ese modo la
independencia a Chile. El prócer chileno general
Bernardo O´Hgginis reconoció la esta en su carta
proclama del 17 de Febrero de 1817con estas palabras:
" Nuestro amigo, los hijos de las Provincias del Río
de la Plata, de esa nación que ha proclamado su
independencia con un futuro precioso de su constancia y
patriotismo, acaba de recuperarnos la libertad usurpada
por los tiranos"
La
Asociación Cultural Sanmartiniana Cuna de la Bandera de
Rosario, ha elegido como una de sus actividades recrear
parte del cruce cordillerano efectuado por el ejército
libertador, reproduciendo las condiciones en que
realmente se efectuó y haciendo participar
fundamentalmente a jóvenes de ambos sexos, quien con
esa vivencia pueden apreciar en toda su magnitud la
gesta e imbuirse del espíritu del Padre de la Patria
imprimió a sus subordinados. La Asociación ya ha
efectuado dos expediciones con el apoyo del Ejército
argentino y seguirá en el futuro con otras, colaborando
de esta manera al cumplimiento de la misión del
Instituto Nacional Sanmartiniano de mantener la figura
ejemplar del libertador.
Gral.
Diego Alejandro Soria
PRESIDENTE
DEL
INSTITUTO
NACIONAL
SANMARTINIANO

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