.·.....·.Cruce de los Andes.com.·......·.
 
 Novedades | Links | Contactenos  
  Página Principal
  Quienes Somos
  Act. Sanmartinianas
  Organigrama
  Notas Periodísticas
  Agradecimiento
  


  Requisitos Físicos
  Requisitos Históricos
  El equipo
  Clases en la cordillera
  Comidas
  Auspiciantes
  Prensa
  Cancionero
  Regalos Digitales
 Sus orígenes y su familia
 El regreso a su patria
 El cruce de San Martín
 La campaña en Chile
 Independencia de Perú
 El exilio
 Su legado
 Notas relacionadas
 8 cruces de la cordillera del Gral San Martín
 San Martín no fué Masón


Cantidad de visitas: 1094150
 


Crónica del Día 6, miércoles, 03 de febrero de 2010
Sardinas - Rancho de lata

Sardina – Rancho de Lata

 

Claudio Guarino, de 46 años, expedicionario del cruce, herido en mula, dijo después de haber ido al hito ayer: “para mí fue un desafío al estar tan lastimado, pero estoy muy contento. Lo emocionante no se puede describir”. Y yo pienso… “y los héroes eran unos monstruos entonces, porque además de este sacrificio, iban a pelear”.

La mañana va tomando calor con un sol radiante, con un espíritu fortalecido por parte de los expedicionarios, por haber alcanzado el histórico hito, donde San Martín y O’Higgins tienen un busto puesto por la actual generación.

Hoy estamos despertando de un sueño que hemos hecho realidad. Hemos pasado por el Valle Hermoso y por el Valle de los Patos. Hemos cruzado la cordillera.

Temprana la mañana. El sol calienta y hecha el frío de la noche.

Están relajados los expedicionarios, ya descansaron, desayunaron, y ahora no cumplen con las órdenes de preparar los bolsos para cargar en la mula. Los despierta un enojo y todos se ponen a solucionar rápidamente con mucha solidaridad las cargas. Mientras tanto se escuchan los “tac tac” de los martillazos de los arrieros, duchos, Carlos y Fabián, y los expedicionarios que se encuentran herrando una mula y solucionándole un problema en la pata de la mula. Los expedicionarios extasiados miran, porque nunca jamás habían visto semejante trabajo de los arrieros.

Están por salir la expedición del ejército, de gendarmería y del gobierno de la provincia de San Juan. nos pidieron que salgamos últimos. Está muy organizada y ordenada la expedición.

La Virgen iba sola, pero ya no adelante, sino que iba jugueteando por el valle, se metía en la caballada, entraba y salía, a veces adelante, a veces atrás. La mula la dejaba y la llevaba a ella, a la Virgen, que nos viene protegiendo y también quizás a alguno la Virgen le quiere decir no te olvides de mí, yo estoy entre vosotros.

Los arroyos laterales van cortando el valle. Los guanacos nos siguen mirando desde arriba. El relincho no nos deja y los cóndores nos siguen como diciendo la naturaleza está con vosotros.

            La partida. Una delegación de los miembros del estado junto a nuestro jefe de patrulla partieron rumbo al camino de salida al refugio de Sardina y saludar a los miembros del gobierno la provincia de San Juan y de la gendarmería nacional, a todo el periodismo que se estaba retirando y saludaba cálidamente a nuestra delegación formada en línea.

            El embajador de Canadá con su señora esposa se acercaron a saludar.

A paso firme y en dos columnas salimos de nuestro campamento. Nos esperaban dos sorpresas en el valle. Fuimos hasta los corrales de San Martín. Son los corrales históricos. Los reales. Los construidos por los granaderos a caballo. Uno de ellos, construido para caballos, mide trescientos por doscientos metros. Y el otro, para las mulas, de seiscientos por cuatrocientos metros. Están hechos con piedras, de un metro y medio de alto por cuarenta centímetros de ancho. El paso del tiempo. Los ha castigado el zonda. El presidente, en una arenca dijo: “esta piedra y no otra fue alzada por un granadero de San Martín y hoy están en el suelo. Es nuestra responsabilidad desmontarse y ponerse a reconstruir y levantar este monumento histórico hecho por los gloriosos soldados. No podemos dejarlo. Las próximas generaciones tienen que admirarlo y emocionarse como lo hacemos hoy nosotros”. Los expedicionarios se pusieron a trabajar con muchas ganas y emoción. A algunos los irrumpieron las lágrimas. Habían hecho una gran obra. Recuperamos una pared completa del corral. San Martín se lo merece.

            Hoy es 3 de febrero. La expedición conmemoró la fecha del combate con una carga de caballería sobre el histórico valle, al galope y al grito de “Viva la Patria” que retumbaba, recordamos a quienes hicieron historia.

            Posteriormente las patrullas San Martín y Soler, representaron a una de las columnas del General San Martín para el ataque a los españoles en San Lorenzo. Las patrullas Condarco y Falucho adoptaron una posición ficticia, donde se escuchaba a Marcos Giani filmando, grabando y sacando fotografías de la carga de las dos columnas.

            Verónica Pederneschi, expedicionaria: “Hoy arrancamos medio tardecito, después de un buen descanso, desde Sardinas. Estamos en el arroyo Gallardo, vamos a hacer noche acá, la mayoría al sereno. Tuvimos una jornada relativamente corta, pero cruzamos el valle, luego las montañas, subidas y bajadas, vinimos muy bien, al paso. Hoy conmemoramos la batalla de San Lorenzo con un despliegue fenomenal, una emoción enorme. Una experiencia maravillosa. Los paisajes no se pueden creer. Uno viene con una idea, pero esto lo supera ampliamente. Vamos y volvemos por el mismo lugar y siempre los paisajes son distintos. Increíble. Realmente emocionante. Mucho más de lo que pensé. Realmente estoy muy feliz”.

            Fernando Marcucci, expedicionario: “Para mí el momento más emocionante fue la llegada al hito. La verdad que llegar después de tanto sacrificio te emociona hasta las lágrimas. También el abrazo con la gente chilena.”

            Algunos adelante y nosotros atrás. El sol se oculta y se viene la noche negra. No vemos el camino. Quedamos perdidos  en el medio de la cordillera. Pero no estábamos solos. Estaba mi mula conmigo. Le solté las riendas y avanzó, y camina y camina por la oscuridad. Llegamos al campamento. La alegría de nuestros compañeros. No lo podíamos creer. Esas son las mulas! Noble animal que San Martín llevó 16.000 cuando cruzó los Andes. Dijo un gaucho de las pampas de Buenos Aires, Juan Galvarino.

            El Aconcagua al norte y al sur el Mercedario.

            Llegaron los expedicionarios al arroyo de Gallardo, en Rancho de Lata. Allí se encuentran alojados en el campamento. Nadie armó carpa. Todos están preparándose para dormir entre las piedras. El río torrentoso y los expedicionarios que se tiran a mejorar las asentaderas que realmente están muy castigadas.