Sardinas – Hito (Valle Hermoso) - Sardinas
Salimos de Sardinas y estamos yendo hacia el hito a un acto oficial al que nos invitó el gobernador Gioja de San Juan.
La diana del día de hoy fue nuevamente con el ringtong del teléfono al megáfono. Hernán Ruña levantó a toda la expedición a las seis de la mañana, recorriendo carpa por carpa, donde se escuchaban las risas ante el ringtong que eligió que decía “señora vendo botellas, vidrio, compro, compro vidrio, botellas, diarios, señora vendo botellas, vidrio, compro, compro…” y la verdad es que fue muy simpático y así se levantó sonriente la expedición, que rápidamente dejó las carpas hechas y partió rumbo a la formación con el Gobernador de San Juan.
Comenzaron en este inmenso valle, realmente era un espectáculo verlos nuevamente. Pero una jornada muy ventosa, mucho viento, mucha tierra. Toda la cabalgada levanta mucha tierra. Y luego empezamos a trepar, rumbo a un precipicio muy profundo, inmersos en este espectáculo, en cada uno de ellos el pensamiento fue San Martín y su columna. Ahora nos damos cuenta por qué eligió tanta mula. Los precipicios eran impresionantes, no se escuchaban ni los ríos torrentosos allá abajo. De golpe parece que las mulas tienen que trepar, tienen que trepar. La columna de la Asociación Sanmartiniana Cuna de la Bandera avanza. La Virgencita como siempre sola adelante.
Emocionados íbamos rumbo al hito. Nos separaban del hito cinco horas de marcha. De golpe dos cóndores, que iban como tejiendo el aire entre los dos. Un espectáculo que sólo quedaba admirar.
Esta mañana fuimos montados. Éramos los únicos que estábamos montados. La comitiva del ejército, de la gendarmería, de la gobernación, estaba a pie.
A partir de ese momento se encolumnó la expedición y ya estamos encolumnados. Y aquí estamos marchando en este momento rumbo al hito.
Allá se fueron adelante. Debemos ahora apurar la marcha, un galope, rumbo al hito, a ver si podemos acompañar a cuarenta hombres de San Juan.
Y allá vamos al hito. Y en el hito transmiten en directo para América. Y hay varios periodistas. Y nos están esperando con pisco y empanadas los chilenos, donde habrá un acto fantástico.
La Asociación llegó montada, con la Virgen, las banderas, todos frente al mástil y así se izó la bandera nacional y se cantó el himno nacional.
Antes de llegar al hito, nos formamos frente de un monumento donde hay un busto de San Martín y uno de O’Higgins y la Asociación Sanmartiniana Cuna de la Bandera cantó de una manera muy fervorosa y emotiva la marcha de San Lorenzo y los Sesenta Granaderos, con el gobernador de la provincia de San Juan a la cabeza. La gente se empezó a aglutinar alrededor de nosotros, camarógrafos, fotógrafos… No podían creer lo que estaban viviendo, la gente lloraba.
Después la Asociación Sanmartiniana Cuna de la Bandera se formó y fuimos todos a caballos hasta el hito. Una vez todos ahí sacamos una fotografía conmemorativa.
Nos invitó el señor gobernador a participar del izamiento de la bandera. Estaban presentes la comitiva de la gobernación, el ejército y la gendarmería nacional. Y así llegó formada con la mula sola con la Virgen adelante y las cinco banderas detrás nuestra expedición, formada frente al mástil con los cuarenta y tres expedicionarios.
A partir de ese momento el gobernador invitó al presidente de la Asociación a participar. Y avanzamos con el Gobernador y el intendente de San Juan. Y preguntaban ellos cómo era nuestra institución, cómo funcionaba y les pareció muy interesante.
El gobernador de la provincia ofreció un helicóptero en caso de que haya algún tipo de problemas. Cuando Claudio sufrió la herida había ofrecido venir a buscarlo y llevarlo hasta Uspallata.
Es impresionante la hospitalidad y cordialidad que recibimos de parte de todos.
Posteriormente, el Gobernador invitó a Monseñor Carmona a dar una unción por la unión nacional y fraterna de los últimos años y la paz que debe primar en América. También rescató la figura del General San Martín y del General O’Higgins, por la libertad y la independencia de ambas patrias. Fue escabrosamente felicitado por la delegación chilena y la argentina.
Luego la expedicionaria Laura Chayak recibió de parte de una mujer chilena un obsequio, un delantal con la bandera chilena. Y Juan Galvarino, otro expedicionario, recibió unas hermosas espuelas chilenas.
Realmente estamos impresionados de lo que ha hecho la Asociación Cultural Sanmartiniana Cuna de la Bandera. ¡Qué esfuerzo fantástico! ¡Cuánto trabajo! El año de trabajo está reflejado. Reflejado fundamentalmente por este equipo fantástico de hombres y mujeres que tiene nuestra institución.
Estar rodeados por los hombres del ejército, por los hombres de gendarmería.
Nosotros… que sin apoyo de nadie, sin apoyo de ninguna institución, sin nada, hayamos logrado tener cuarenta y tres expedicionarios San Juan cincuenta. Quiere decir que aquí también hay espíritu sanmartiniano, aquí también hay mucha fuerza! ¡Felicitaciones!
Emocionados les decimos gracias a los miembros de la Comisión Directiva que hicieron que esta gesta se pudiera realizar.
Por la noche, Monseñor Carmona nos invitó a agradecer a Dios Padre por todo lo que nos brindó en el día de hoy. “Si alguien no tiene nada para agradecer que no venga a misa”, dijo. Con su linterna minera iluminando al altar, mirando al valle, junto con los cantos que acompañaban, se celebró la misa.
Mario A. Maero, de 51 años dijo: “El acto en el límite fue magnífico, y debería reflejar que nunca jamás los dos ejércitos vuelvan a pelear”.
Cristian Roca, de 38 años, dijo: “Así como Chacabuco fue la semilla de la libertad y la independencia, que este acto de reencuentro entre los pueblos sea el inicio de la unión latinoamericana”.
Trescientos animales del ejército, setenta nuestros, setenta del gobierno de San Juan, hacen el campamento del refugio Sardinas. Militares, civiles, expedicionarios, funcionarios, en un gran campamento en el refugio Sardinas, y la paz y el encanto del valle.
Luego el fogón, que duró hasta muy tarde. Sonaban las guitarras. Los arrieros están asombrados que los dejemos compartir con nosotros los vinos, bailes y alegrías.
Hasta un trencito con la fiesta con la canción del muerto vivo “no estaba muerto, estaba de parranda”, la ronda y el tren iban y venían por el valle trayendo fe, esperanza y alegría.
Los Khayat, todos, bailaban, reían y tomaban. Una familia Unida. Ricardo (padre), de 53 años; Laura (madre), de 52 años; Emiliano (hijo), de 24 años; Sofia (hija), de 22 años; Franco (hijo) de 19 años. Una familia del Chaco. Seleccionados exclusivamente porque para la Asociación Sanmartiniana Cuna de la Bandera es trascendente mantener en ésta el símbolo de la familia. Esa familia canta y alegra nuestros fogones.
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