El majestuoso paisaje nos asombra al comenzar la jornada, el primer día del 12° Cruce de los Andes a Lomo de Mula, no sabíamos lo que nos esperaba, los caballos y mulas estaban nerviosos al salir del campamento de hornillas y nosotros expectantes por saber con qué nos encontraríamos en esas cinco horas montadas de trayecto. Partimos con la columna del paraje las hornillas, todos ensimismados y serenos. Inicio así el 12 Cruce de los Andes a Lomo de Mula, con una arenga patriótica del jefe de la expedición, el Tte. Cnel. Víctor Hugo Rodríguez, acompañado de la bendición de la Virgen del Rosario que marcha al frente de la columna junto con la réplica del sable del Gral. San Martín custodiando la expedición, la que fue presidida por el padre Germán Carmona, quien realizó una oración pidiendo protección por la dura jornada que nos esperaba.
Dentro de ese contexto de paz, de golpe frente al puesto sanitario pasó una mula suelta, ¡que susto el del jefe de la expedición!, que se preguntaba que le habría pasado al jinete. Detrás, a gran carrera un arriero con un caballo peruano, intentaba alcanzarla al grito de: “¿qué le paso al jinete?”. Se contestó que el expedicionario se había bajado y largo la mula.
El primer chambón de la expedición es así que apareció.
El cielo permanentemente surcado por helicópteros del ejército y de la gobernación de San Juan indicaba que adelante y atrás había más de 300 jinetes rindiendo homenaje al Gral. San Martín. El orgullo corre por las venas de los miembros y expedicionarios de la ASOCIACION CULTURAL SANMARTINIANA CUNA DE LA BANDERA, siendo que este movimiento patriótico nacional del cual nos alegramos mucho, comenzamos a realizarlo nosotros hace ya doce años. Hoy ver tanto movimiento nos llena de orgullo real y formal,
La imagen del Cnel. Rodríguez Zia en el año 1940 que también lo realizó, nos vino a la memoria y también le rendimos homenaje.
Cientos de camionetas… 25 contamos en una sola columna!, van y vienen los rodados oficiales de la gobernación, que también rinden homenaje.
Al principio marchamos sobre el sendero que va desde hornillas a manantiales y luego nos metimos por los caminos de herradura. Montañas nevadas, subidas, bajadas, el infaltable grito de VIVA LA PATRIA y las canciones folcklóricas no faltaron nunca en todo el trayecto.
Nos encontramos así el primer día en la nada, lejos de la civilización a la cual estamos acostumbrados, pero llenos de paz, tranquilidad y mucha expectativa.
El sol del mediodía rajaba la tierra, la sed, el cansancio y el calor se hicieron sentir. Fue entonces que paramos a la vera del camino a reponer energías y degustar la ración fría que nos había sido entregada por la mañana.
Continuamos la marcha, sin imaginar la maravilla que nos esperaba, caminos sinuosos e inmensos abismos que por momentos nos hacían contener la respiración.
Inmersos en tal inmensidad no podemos dejar de pensar que Dios está presente y nos acompaña en todo momento.
Divisamos Manantiales con gran alegría, satisfacción y orgullo por haber terminado esta primera jornada con éxito. Y a pesar de haber perdido una de nuestras mulas cargueras, la que con la lealtad que las caracteriza dio hasta su último aliento por la expedición, es así que dimos por finalizada la marcha de este primer día del 12° Cruce de los Andes a lomo de mula.
LLEGADA A MANANTIALES:
La llegada a Manantiales nos mostró hierba verde, árboles en la cuesta, en el medio de la montaña, bañados por arroyos naturales que salen de la turba.
En el medio de la nada, sólo 4 palenques nos resuelven todos los problemas.
Con gran preocupación, observábamos que las mulas cargueras no llegaban. “Algo pasó”, dijo un huarpe guía. Con el correr de los minutos, nos enteramos que, lamentablemente, se había provocado la primer baja. Una mula muerta retrasó toda la expedición, quedando 20 mulas cargueras haciendo cargo ahora, de nuestros elementos. Perros famélicos de Hornillas, según los baqueanos, se hicieron cargo de ella.
Llegó la noche en Manantiales. La Luna llena se encendió del Este…Una expresión de ohh…!! presagiaba una noche fantástica… de ensueño… soñada. La noche se iluminó a pleno Sol. La sombra de la montaña invitaba a un hermoso fogón. No faltó un baqueano pidiendo y bailando una cueca con una porteñita.
De Rosario, no sabemos cómo llegó, y duró, una botella de whisky. Nadie se despegó de su jarro de aluminio… lleno de bebida espirituosa.
UN TRAMO EN MULA:
Alguien en el fogón, con acento extranjero, pidió la palabra. Michele Vicario nos contaba cuán emocionado estaba, y qué linda es nuestra Argentina, cómo él la disfruta… y corrieron varias lágrimas.
GLORIA AL GUITARRERO GUARINO:
Muchas guitarras viajaron. Sólo una llegó a Manantiales, nadie se animaba a llevarla hombro. En cambio, Claudio Guarino, montado con su guitarra, daban notas de algarabía. Todas las mulas levantaban polvareda, y cuando un zapucay retumbaba en la noche, la Luna resplandecía más, sumándose a nuestros cantos.
AMANECE SIN SOL:
La Luna llena no quiere irse. De novia con el Sol, lo corteja y espera por el Oeste.
El primer rayo de Sol fue como un beso a su amada, y en su fulgor, pintaba las cumbres nevadas, donde la Luna resistía su luz. Los dos juegan ante los ojos emocionados, quizás envidiosos, de los expedicionarios sanmartinianos.
LA DIANA:
Los ring de los celulares con marchas patrióticas, más un megáfono, le pusieron la nota de humor a los clarines que nos despertaban de la diana.
Marcos los elige de forma tal que todos nos levantemos con una sonrisa.
Ivonne Girard, con su canto angelical, sola sobre una montura, afina su voz. Se entremezclan gritos, relinchos, ruidos de cadenas, ensillados con el sonar de su canto, de una mujer y su guitarra, dando un espectáculo, sólo para admirarlo y callar. La Virgen sobre su montura, con el sable del Gran Capitán, la mira y la bendice.
TORTAS FRITAS DE AYER:
Tortas fritas y miel fresquita, nos acompañan en el paso de la noche de Manantiales. Juan, el cocinero, orgulloso muestra que supo traer hasta aquí, leche, tortas fritas, café, mate … y miel.
IMPETUOSA JUVENTUD:
Marcos Giani, Hernán Ruña y Esteban Ocampo, tres jóvenes por los que ya corre sangre patriótica, ayudan con todo su ímpetu y espíritu solidario, con humildad, con ganas… Se van haciendo líderes naturales.
SAN MARTÍN Y EL ORDEN:
Un abogado, profesor universitario y Oficial de Policía de Santa Fe, Orlando Toniolo, se prepara y nos da una clase de historia. Habla de anarquía, indisciplina, guerra civil, violencia… revolución.
Algunos expedicionarios atrás ven sus caballos. A lo lejos, se escucha ruido.
Don Juan Manuel de Rosas, Lavalle, Tomás Guido, Belgrano, y la situación de Buenos Aires…
“El que se ahoga, no repara de qué se agarra”, alertaba San Martín.
“No seré yo el verdugo que imponga el orden”, y le dejó la tarea a Juan Manuel de Rosas.
Luego de la brillante exposición del abogado, nos ponemos en marcha.
HELICÓPTERO DEL EJÉRCITO ARGENTINO NOS SOBREVUELA
El piloto desde su helicóptero nos saluda a unos 50 metros.
De pronto… ¡se viene!!!
¡Aterrizó!!
Era un coronel guía quien saludaba. Prepara su descenso.
El Tcnl Rodríguez se reporta junto a la comisión con todos los abanderados.
La sorpresa nos la llevamos cuando se baja un suboficial principal del RIM 22, que nos llevó a varios cruces.
“Mi teniente Coronel”, dijo, ¿no vio una mula con material nuestro importante? lleva uniformes y material de C5N, 2 cámaras.
Juntos vamos a reconocer una mula que parecía ser la buscada. ¡Ya estaba ensillada y cargada!! No era…menos mal!!
Luego del buen momento vivido, nos despedimos, y cada uno siguió con su actividad.
Ya de vuelta en las actividades de expedición, se ordenó marchar hacia las mulas con todo el equipo. Esta actividad se transformó en un caos… mulas sueltas… quejas…¡no encuentro mi recado!!! ¡alguien vio mi pegual!!!.
¿MANANTIALES O LA TURBA MALVINERA?
La cordillera, 3000 metros de altura, el césped corto, ondulado, húmedo… se hunden también nuestros pies…
A este veterano de guerra le dan ganas de hacer un pozo y atrincherarse… Así lo hago… uno solo…Malvinas…
MALVINAS SON NUESTRAS, Y MANANTIALES TAMBIÉN!!
LA MISA DOMINICAL:
El altar, con humildes cajones de las cargueras…
El padre Germán con su atuendo dominical, comienza la misa, mientras la voz de Ivonne le pone un dulce toque con sus canciones.
ENSILLANDO:
Desayuno…
Charla de historia…
Misa.
Ahora a los caballos. Ahora empieza el drama. Una voz de mujer…”¡me falta mi pellón!!!! Una voz de hombre…”me falta mi tobiano!!!!
No importa… todos corren a ayudar., con incansable voluntad.
EL CAMINO:
Las patrullas denominadas Soler, Álvarez Condarco y Falucho son apuradas por Marcos, del “Estado Mayor”.
Queremos salir cuanto antes para pasar la Cuesta del Espinacito. Llegar es el desafío de hoy. La pasamos y dormimos en el césped. De lo contrario, nos quedamos en las trincheras.
Es grande el desafío de la expedición. Lo sabemos.
Ya montamos.
Ya salimos.
Seguimos el camino histórico sanmartiniano.
Allá vamos.
HABLAN LOS EXPEDICIONARIOS
ORLANDO TONIOLO-EXPEDICIONARIO
El día comenzó con una clase histórica sobre la creación de los granaderos a caballos y hazañas realizadas por los miembros del mismo cuerpo, como por ejemplo Mariano Necochea y Juan Galo Lavalle, los que nos insuflo un ánimo para emprender la jornada del día en la convicción de que si aquellos héroes pudieron realizar esta hazaña y encima después combatir contra el enemigo como nosotros en homenaje a ellos no podríamos completar la jornada de la fecha. Lo que reconocemos que no fue fácil, debido al calor, a la falta de agua, pero hemos terminado exitosamente y con la satisfacción de lograrlo en homenaje a aquellos criollos que dieron su vida por la patria.
NICOLAS BOSSIO- EXPEDICIONARIO
El primer día de un largo cruce, una larga jornada que nos mostro la dureza de la cordillera y nos hizo rememorar la proeza del Gral. San Martín, no sólo en cruzar la cordillera, sino en armar un ejército para enfrentar a los realistas. Tres mil cien metros de altura, mulas y caballos transportan hombres, equipos y víveres hoy al igual que en aquella proeza, pero con la diferencia de que los años y los avances tecnológicos han acercado al hombre, es de admirar que estos hombres ante este clima tan inhóspito hayan realizado semejante ingeniería logística.
Hoy al llegar a manantiales sufrimos la primera baja de la expedición: una de las nobles mulas cargueras que nos acompañaba en esta cruzada sanmartiniana, no soporto el clima hostil y sucumbió ante el gran esfuerzo falleciendo antes de llegar a la base.
IVONNE GIRARD-EXPEDICIONARIO
Después de algunos inconvenientes ayer por la tarde llegamos a las Hornillas, allí nos esperaba parte de la comisión directiva junto a los baqueanos hicimos noche al sereno y con carpas.
Hoy a las diez de la mañana emprendimos la cruzada atravesando nuestras majestuosos cordones precordilleranos aunque pudiendo avistar los picos nevados de la cordillera hoy dormiremos en base manantiales a 3100 metro de altura.
La sensación que me provocaron estos picos es de una profunda serenidad. Mi esperanza de continuar la marcha en este clima de solidaridad, camaradería y gran afectuosidad sigue intacta para los próximos días de estas largas jornadas en comunidad.